Terminemos con “el cuco” de la menopausia

En la mujer, cerca de las 5 décadas la producción de hormonas, progesterona y  estrógenos baja. Llega la menopausia, una etapa más en la vida; este proceso viene acompañado de una serie de cambios físicos y fisiológicos. La intensidad de los síntomas es individual y no se puede pronosticar, pero lo que sí se puede y se debe hacer es enfrentar este cambio como un nuevo ciclo. Terminemos con “el cuco” de la menopausia, hay que dejar ese discurso vetusto que presenta a una anciana tras el cese de la menstruación. Hoy no es así.

Tampoco se trata de pensar que estás viviendo tu nueva juventud, pero sí que es una tremenda posibilidad de disfrutar la vida con la madurez que los años te han regalado.

Bienvenida a la realidad, el listado que asusta:

Cuando ya está cerca la fecha o cuando el cuerpo empieza a dar avisos inevitables, lo que nunca fue tema se transforma en miedo, la mayoría ha escuchado acerca de bochornos y de ahí para adelante es solo envejecer. Comienzas a investigar, probablemente visitas al ginecólogo y te enteras en detalle: la menopausia puede producir sequedad vaginal y disminución del deseo sexual, esto como respuesta de la falta de estrógenos.

Este periodo además se relaciona con un incremento de peso; lo que se sucede es que hay un  aumento de la grasa corporal que tiende a localizarse en el abdomen. Otros síntomas que pueden aparecer son: vello facial, pérdida de densidad del cabello y aumento del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y osteoporosis.  Hay que tener en cuenta además que los desajustes hormonales también pueden derivar en dolores de cabeza, cambios emocionales, depresión, entre otros.

Difícil sentir que la vida fluye de maravilla después de leer lo anterior, pero aunque no lo creas, se puede ser menopáusica y no morir en el intento.

¿Qué hacer?

Como todo en la vida, dependerá de la manera en que decidas llevarlo. Hemos crecido en una sociedad que nos dice: joven=sexy, embarazada=tierna y la ‘otra’, simplemente está vieja… ¿por qué?, ¿cómo quiero vivirlo?, ¿cómo enfrento esta nueva etapa? La realidad es que me quedan por lo menos 20 años de maquinaria rodando en este planeta.

Cambio de mentalidad

Lo más difícil es convencerse que no pasa nada cuando la sociedad valida el rol de la mujer joven, uno tratando de entender que esto es un ciclo más y tu pareja, hermano, papa, mamá o pero aún tu amiga dice: “¿Viste lo vieja que está la fulanita…?” y la fulanita tiene 5 años menos que uno y, pareja, hermano, papá, mamá, amiga, hablan desde una vereda atemporal, porque pareciera que a “ellos” el tiempo no les pasa.

Eso a modo anecdótico, porque afortunadamente los temas de las mujeres están en la agenda pública y nos estamos dado el permiso de pensar, hablar y cambiar el prisma: “Es una etapa más, hay que enfrentarlo, vaso medio lleno, hagamos ejercicio, seamos positivas, disfrutemos esta nueva etapa”. Hasta que se te dispara la cámara del celular y te sacas una selfie casual, o te encuentras en el espejo repentinamente y tu imagen registrada no condice con lo que ves: ¡HORROR!… nadie dijo que esto sería fácil. Ahí es el momento cuando DEBES desarrollar la inteligencia emocional -si no lo hiciste antes- y aplicar el reírse de uno misma. En buen chileno, CTM, no hay vuelta atrás, tengo que hacerme amiga de ‘esto’ porque nadie, nadie más lo está viviendo, eres tú y tu climaterio.

Recomendaciones en el día a día

Quiérete y quiere, ríete a mandíbula batiente, pierde el miedo al ridículo, di lo que pienses por descabellado que sea, haz lo que nunca hiciste, vive por ti y no por los demás, párate firme y disfruta cada segundo porque nada es eterno. Si lloras, llora hasta que te de hipo, bota las penas, no acumules tristezas que el combustible es cada instante en el que te sientes feliz, todo cuenta, desde soltar un gas, hasta ir de viaje por Europa.

Indicaciones para mantenerte sana

No dejes de hacer deporte y si no lo hiciste antes, este es el momento porque lamentablemente eso del aumento de grasa es cierto y también la pérdida de masa muscular.

Si eres constante con una rutina deportiva y además te cuidas en las comidas, te sentirás bien, mantendrás un cuerpo armónico y estarás más contenta porque tus niveles de endorfinas ayudarán con esa cuota de felicidad. Es importante tomar conciencia que una nueva necesidad será el trabajo de fuerza, ejercitar con pesas ayuda a mantener la masa ósea sana y a incrementar la masa muscular.

En cuestiones de fármacos, hoy también las cosas han cambiado, dependerá de los síntomas ante los cuales ya no recomiendan una medicación hormonal estándar; eso se tiene que ver paso a paso con el ginecólogo. Puede ser que te den bochornos, cómo no; puede ser que te sientas deprimida, cómo no; puede ser que sufras insomnio; cómo no. Todo puede ser, lo que sí es seguro: no hay vuelta atrás, hay que hacerse amiga de la situación y pensar positivo.

Apostemos que en un tiempo más, ya no será tema envejecer. Seamos positivos y apelemos a la razón frente las estadísticas que evidencian que la población cada vez vive más; tengamos fe en nuestra humanidad y partamos por aceptarnos, querernos y ¿por qué no? disfrutémosLO. Mujeres históricamente resilientes: esto no es más que un nuevo ciclo.

«A nivel global, la población mayor de 65 años crece a un ritmo más rápido que el resto de segmentos poblacionales. ‘Perspectivas de la población mundial 2019’, en 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años (16%), más que la proporción actual de una de cada 11 en este 2019 (9%). Para 2050, una de cada cuatro personas que viven en Europa y América del Norte podría tener 65 años o más. En 2018, por primera vez en la historia, las personas de 65 años o más superaron en número a los niños menores de cinco años en todo el mundo. Se estima que el número de personas de 80 años o más se triplicará, de 143 millones en 2019 a 426 millones en 2050”. (Naciones Unidas)

Por: Andrea González Guzmán