¿Por qué, para qué y cuándo vitrificar óvulos?

La Preservación de la Fertilidad es una técnica de uso cada vez más frecuente. Una alternativa real y eficiente para mujeres jóvenes que priorizan su carrera profesional; en otras ocasiones hay quienes enfrentan un tratamiento médico y se les recomienda “preservar”. También es usual congelar óvulos simplemente por el deseo de resguardar la posibilidad de ser madre, desconociendo en qué escenario se usarán.

Sabido es que el reloj biológico es implacable, después de los 38 años la fertilidad de la mujer comienza a bajar en forma progresiva, y la realidad es que con 40 años las técnicas de fertilización asistida ya no son eficientes para embarazarse con óvulos propios. Es recomendable congelar los ovocitos jóvenes -desde los 23 años-, de alto potencial fértil para ser utilizados en edades más avanzadas. Los óvulos no tienen fecha de caducidad y mantienen el potencial de fertilidad de la edad en que fueron congelados. Es una técnica segura y eficiente.

En nuestro país la preservación de la fertilidad en mujeres es una práctica que ha ido en aumento en los últimos años. De eso da cuenta Clínica IVI, indicando que desde 2010 a la fecha han realizado más de 1700 vitrificaciones de óvulos.

¿Quiénes están optando hoy por este tratamiento?

El rango de edad más frecuente es entre los 35 y 40 años, generalmente inducido por la postergación de la planificación familiar por asuntos laborales, estudios y viajes, y muchas veces por rupturas de parejas a último momento. Como las mujeres saben que la planificación demorará unos años, deciden postergar. Las pacientes que consultan son conscientes de que a partir de los 35 años hay una disminución de la Reserva Ovárica, como también de la calidad ovocitaria. En general, es un dato que obtienen de sus amigas que han realizado el procedimiento, familiares que han leído del tema en internet, como también indicado por sus ginecólogos que las derivan al instituto. “Habitualmente, las mujeres vienen solas, sin parejas ni familia para realizar la vitrificación, ya que es un proyecto personal. Eso no quiere decir que no sean apoyadas por la gente que tienen alrededor. Muchas veces vienen con amigas que les animan y ayudan con las inyecciones o acompañan a la consulta. Cerca de un 15% de las pacientes no tiene claro si el día de mañana utilizarán sus ovocitos”, comenta Eliseo Sánchez, ginecólogo, especialista en fertilidad de IVI.

Una de las consultas más frecuentes de las pacientes, es hasta qué edad se pueden realizar la fecundación in vitro para transferir los embriones al útero. La respuesta es que, por lo general, la norma aplicada es hasta los 50 años, pero médicamente siempre es aconsejable que sea antes de los 45 años.

«La vitrificación de ovocitos no es el único medio de preservar la fertilidad. Hay pacientes que preservan óvulos; también se pueden vitrificar embriones con muy buenos resultados o tejido ovárico en casos excepcionales», detalla el especialista. En las mujeres mayores de 40 años, se recomienda vitrificar embriones, ya que la desvitrificación es más efectiva y tiene mejores tasas de gestación. Para esto último es necesario tener pareja o utilizar el banco de semen.

Banco de semen

Respecto a los bancos de semen, se puede decir que la sociedad Chilena ha evolucionado mucho en este tema, actualmente es aceptado y cada vez es más frecuente que se opte por tratamientos con bancos de esperma, así lo aclara IVI. Por lo general, son mujeres de más de 35 años que han terminado sus estudios, logrado un trabajo estable y no tienen una pareja con quien llevar adelante este proyecto. En el 2010 eran consultas ocasionales, hoy en día son muy frecuentes: “En IVI tenemos muestras de banco de semen adquiridas en Cryobank, una empresa de Estados Unidos, quienes realizan a los donantes todos los estudios psicológicos, físicos y pruebas sanguíneas necesarias para el tratamiento. Esto está permitido legalmente en Chile, incluso hay mujeres que optan por comprar la muestra directamente a través de la página de internet de Cryobank y las envían a nuestra clínica. Este proceso demora una semana aproximadamente”, aclara el doctor Sánchez.

Los tratamientos con uso de semen donado tienen alta tasa de efectividad dependiendo de la edad materna. Para inseminación artificial es de un 25%, para fecundación in vitro un 50-60% y con óvulos donados, un 70%.

Los óvulos vitrificados no tienen fecha de prescripción y pueden permanecer congelados por muchos años sin sufrir alteración en su calidad, para finalmente ser utilizados, o si la paciente no los necesita pueden ser donados o destruidos, siempre y cuando firme un consentimiento informado para ello.

Actualmente, la muestra de bancos de semen cuesta cerca 800 mil pesos y el tratamiento total costará según sea inseminación artificial o fecundación in vitro, lo cual define -luego de una post evaluación- el especialista.

Testimonio:

“Tengo 36 años y eso del reloj biológico es cierto, hace unos 3 años me estoy cuestionando que se acorta mi posibilidad para ser madre. Aún no tengo una pareja estable para concretar la denominada familia “tradicional” (casa, marido, hijos). Estos años me dediqué a perfeccionar mis estudios, hacer carrera, lograr objetivos, viajar.

Cuando ya tienes ”toodo” armado te das cuenta que casi no te queda tiempo… finalmente hice frente a mi realidad, me informé y decidí averiguar las posibilidades en Chile para congelar mis óvulos. La primera consulta fue un desastre, opté por una clínica tradicional, la típica, por “prestigio” uno piensa que es la mejor alternativa. ¿Qué pasó?, el médico inmediatamente me aclaró que la técnica estaba asociada a un proyecto en familia… me sentí duramente cuestionada, salí destruida e incluso pensé dejar hasta ahí el fallido intento. Después de un par de semanas me animé y busqué una segunda opinión, afortunadamente fue un éxito, me explicaron todas las opciones, dando alternativas y una buena orientación.

Hoy estoy haciendo exámenes médicos para someterme a la vitrificación de óvulos. No tengo claro aún qué haré, es posible que más adelante opte por una inseminación con un banco de semen. Pensar en concretar un proyecto de pareja que se complemente con hijos… es un solo elucubración… no puedo saberlo ni manejarlo, pero realmente me tranquiliza tener esta oportunidad, una ventana de tiempo para ser madre”, cuenta una paciente del doctor Sánchez.