Aikido niños, una ayuda al desarrollo integral

El Aikido es un arte marcial japonés, no competitivo, y quienes lo practican van adquiriendo conciencia de su cuerpo y entorno. Desde esta premisa, el Aikido es una herramienta muy eficaz que ayuda al desarrollo integral de los niños. A través del juego se van incorporando técnicas y se les inculca el cuidado de su cuerpo y el de sus pares, porque la práctica de este arte marcial entiende que no existe un oponente, se trabaja con un compañero y los roles de atacante y atacado se van intercambiando. Gabriel Reyes, sensei de Neyün Dojo nos cuenta de esta disciplina y su experiencia de vida en el Aikido, que partió a los 7 años.

Aikido. “Ai” significa Armonía, equilibrio, “Ki” significa energía vital y “Do” se traduce como camino. Un arte que practican hombres y mujeres de diferentes edades y contextura física. Los beneficios de esta práctica son muchos, desde la disciplina hasta el desarrollo de la psico-motricidad fina y gruesa; manejo de la frustración; constancia; atención y concentración; enseña a resolver el conflicto físico desde una perspectiva pacífica; entrega valores como: honestidad, respeto, cortesía, sinceridad, valentía, piedad, lealtad.

Virtudes. El Aikido se conoce como el arte marcial de la paz, quienes han tenido la posibilidad de practicarlo hablan de cambios positivos a nivel emocional y físicos, porque enseña una forma de mirar el mundo e incorpora una filosofía de vida “amorosa”, donde el objetivo es ser una mejor persona y estar consciente del entorno. En el caso de los niños (as) es una entrenamiento ideal cuando hay deficit atencional, problemas conductuales, niños (as) que no logran enfocar sus energía, timidez, conflictos para interactuar con los pares… contrario a lo que se cree, es un espacio de crecimiento y de práctica que no se relaciona con un género; niños y niñas comparten, aprenden y entrenan en el dojo, que es el lugar donde se les enseña Aikido.

Un pequeño (a) que practica Aikido mejorará su condición física, se mantendrá sano e irá integrando valores y herramientas que lo acompañarán de por vida. Puede estar unos meses o muchos años, pero de alguna manera esta instancia genera cambios positivos que quedarán por siempre.

Neyün Dojo está dirigido por dos sensei, Lorena Freire y Gabriel Reyes, algo no muy común en el mundo del Aikido; por lo general siempre hay solo un sensei. Hay que destacar que esta “dualidad” resulta muy  potente, cada sensei incorpora matices y energías particulares a la práctica y enseñanza. Además, este es un espacio que apuesta por la igualdad de géneros.

¿Por qué se entiende el Aikido como pacífico ?

– El aikido nunca deja de ser un arte marcial que trabaja lo físico, pero tiene como premisa el “no dañar al compañero”, eso cambia el foco, nos ayuda a desarrollar herramientas que podemos llevar a la vida diaria. La no oposición, la flexibilidad física y mental, respeto, sinceridad, generosidad, asertividad, disciplina, humildad y perseverancia son solo algunos de los conceptos que se van descubriendo en la práctica, una forma que se adquiere y termina siendo lo que llamamos: “la práctica fuera del tatami”.

¿Desde qué edad puede practicar Aikido un niño(a)?

–  Se puede comenzar la practica desde los 5 años, aunque hemos tenido alumnos desde los 4 años. Consideramos a los niños hasta los 12 o 13 años… luego pasan a la clase de adultos. En Aikido no ocupamos la fuerza bruta (aún cuando el entrenamiento va fortaleciendo nuestro cuerpo), por lo que una persona con poca fuerza o muy pequeña, no tiene problemas para trabajar con alguien muy grande o muy fuerte.

¿Debe tener alguna condición especial el niño (a) para integrarse a esta práctica?

–  Solo debe tener ganas de aprender. Todos son bienvenidos en el aikido.

¿Cuántas veces a la semana se debe practicar?

–  Para los niños lo ideal es que al menos dos veces a la semana tengan entrenamientos. Para los adultos, idealmente tres a la semana.

¿Qué destaca de la dinámica aplicada a los niños?

–  La práctica es un rato de diversión en que los niños aprenden a relacionarse de distintas formas con sus pares, dentro de un contexto contenido. Se respetan, se escuchan y logran desenvolverse tanto corporal como emocionalmente. Al poco tiempos los niños sienten la importancia de contar con su grupo de entrenamiento para desarrollarse.

¿Cuánto tiempo de práctica se requiere para lograr un nivel en que el niño(a) incorpora esta disciplina en su vida? 

–  Luego de uno o dos meses de entrenamiento ya se ven algunos cambios positivos, al mediano plazo. El niño integra de manera más profunda el trabajo físico y emocional.

¿Cuándo partiste en el Aikido?

–  A los 7 años inicié la práctica de Aikido que me enseñó hábitos, disciplina, diversión, honestidad, desafíos, concentración y perseverancia… son solo algunos de los beneficios que siento que trajo a mi vida la práctica desde  la niñez. El manejo de la frustración también es un aspecto para el que el Aikido me ha entregado herramientas.

Hoy, como sensei, veo los cambios positivos que tienen los niños y el feedback con los  papás nos va confirmando que esta disciplia ayuda al desarrollo emocional y físico de los alumnos en su vida diaria. Como profesor es gratificante, hay un cariño y respeto que los niños entregan clase a clase.

Neyün Dojo, está vinculado a A.K.I (Aikido Kenkyukai International), organización liderada por Yoshinobu Takeda Shihan 8vo dan, y forma parte de A.K.I. Sudamérica dirigida por Manuel Diaz Sensei (6º Dan Aikikai Tokyo). El entrenamiento de esta academia está orientado a la investigación y difusión del Aikido; así como a la búsqueda de una actitud abierta, curiosa y despierta para experimentar lo que ofrece esta disciplina japonesa. Aikido Neyün Dojo esta dirigido por Lorena Freire (4º Dan) y Gabriel Reyes (4º Dan) / www.aikidoneyun.cl

 

Facebook Comments