Chile es un país de gordos

Chile es un país con malos números en materia de obesidad y según estudios recientes, realizados tanto en el territorio nacional como en el extranjero, las cifras van en aumento. Esto trae un incremento de patologías asociadas. Somos un país de gordos: ¿a qué se debe? ¿cómo combatir la obesidad?

“Hay varios factores importantes que predisponen a esta patología, los más importantes para nuestra población son los altos índices de sedentarismo, sumados a largas jornadas laborales que no nos dejan tiempo ni ganas de movernos de nuestros hogares. Y el otro factor importante es el alto consumo de productos de alta densidad calórica. Con el desarrollo industrial diariamente se nos bombardea con alimentos procesados, altos en azúcares y grasas saturadas, factores en directa relación con la obesidad y sus comorbilidades”, señala el nutricionista, Manuel Carreño.

Chile presenta cifras preocupantes, así quedó demostrado en el Mapa Nutricional 2016 elaborado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), que evidencia un alza alarmante de la obesidad en niños de pre-kínder, kínder, primer año básico y primer año medio. Este mapa se suma al informe “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de América Latina 2016, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que señala que un 63% de la población adulta en Chile tiene sobrepeso u obesidad.

Estas cifras nos indican que estamos en medio de un grave problema de salud pública, ya que es sabido que hoy la obesidad, en la mayoría de los países desarrollados, disminuye la calidad y esperanza de vida de las personas, generando un alto costo social, además de un alto costo económico a los gobiernos.

Nuestro país no escapa a esta realidad, con un aumento significativo en los índices de obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles en todas las etapas del ciclo vital. “El problema real de la obesidad está en sus efectos directos sobre la salud y calidad de vida de las personas, sumando la relación directa que tiene con las enfermedades crónicas no transmisibles, como son la Diabetes Mellitus tipo 2, Hipertensión Arterial, Dislipidemia y Síndrome Metabólico”, indica el docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico , Manuel Carreño.

La dieta adecuada para combatir la obesidad

No existen dietas mágicas, hay muchas dietas conocidas para tratar esta enfermedad y no todas son igualmente aptas ni adecuadas. “Ciertamente en la actualidad existen muchas personas que se creen con el derecho de hablar de alimentación y nutrición, y no todas tienen las capacidades para hacerlo. Y obviamente las dietas milagrosas no existen. Incluso pueden traer graves consecuencias a la salud de las personas, ya que en general son muy restrictivas y se centran en el consumo de muy pocos alimentos, disminuyendo el aporte de nutrientes esenciales, los cuales tienen directa relación en el correcto desarrollo y metabolismo de nuestro organismo, por lo que no se recomienda realizar este tipo de dietas”, indica el profesional.

En este contexto, para el especialista, la dieta efectiva es aquella que hable de un cambio de hábitos… eliminar carbohidratos y seguir un régimen que prometa bajar muchos kilos en pocos día, no servirá de nada, al poco tiempo habrá un retorno a los hábitos de siempre y los kilos se recuperan e incluso aumentan. “Debemos dejar claro el concepto de dieta, y este se traduce en la forma en que día a día nos alimentamos, la que puede ser buena o mala. Y, precisamente, la idea es hablar de estilos de vida saludables. Debemos acentuar que la manera de alimentarnos de manera sana y saludable es aquélla que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para crecer, desarrollarse y mantenerse saludable. Los nutrientes esenciales son proteínas, hidratos de carbono, lípidos o grasas, vitaminas y minerales, y como elemento indispensable encontramos el agua. Una dieta que incluya todos estos nutrientes siempre será la más efectiva”, concluye el docente de Nutrición y Dietética, Manuel Carreño.

 

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