Chilena mejora enseñanza de Matemáticas

A poco tiempo de celebrar un nuevo día de la madre, les contamos sobre una científica chilena que mejora la enseñanza de las Matemáticas, demostrando que el éxito profesional y la maternidad son perfectamente compatibles. Nos referimos a Salomé Martínez, investigadora, mamá de tres hijos (uno de 17 y dos niñas de 14 y 10 años), quien trabaja por una educación de nivel superior. El próximo 5 de octubre en París recibirá el Premio Unesco-Hamdan bin Rashid Al-Maktoum 2017-2018, por el proyecto Suma y Sigue (SYS), que ella dirige y que pertenece al Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile (CMM). Desde hace 10 años este galardón destaca iniciativas globales que obtienen resultados ejemplares en el perfeccionamiento docente y elevan la calidad de la educación.

En opinión de Salomé, esta nominación es un reconocimiento a un equipo joven y multidisciplinario que viene laborando desde hace cuatro años, con un espíritu innovador y que cuenta además con el apoyo del ministerio de Educación. “Este galardón le da una proyección internacional al proyecto. Actualmente, estamos trabajando a nivel nacional para desarrollar herramientas útiles en el aula y la formación inicial, pero Suma y Sigue se hace cargo de un desafío global ”, explica la directora del Laboratorio de Educación de CMM.

Salomé siempre amó la matemática, sin duda la lleva en la sangre (su padre es Servet Martínez, Premio Nacional en Ciencias Exactas), por eso ingresó a la carrera de Ingeniería Civil en Matemáticas de la UChile, facultad donde aún hoy las mujeres siguen siendo minoría. Tras egresar de esta ingeniería y gracias a una beca que ganó como mejor alumna de su promoción, viajó junto a su marido a EE.UU., para obtener el grado de Doctor en Mathematics de la University of Minnesota.

Hace un año se convirtió en la primera mujer académico titular del Departamento de Matemáticas de la casa de Bello. “Esto implica un desafío enorme, pues me siento mucho más comprometida con la universidad y siento que debo aportar de otras maneras también”,  nos comenta.

El proyecto Suma y Sigue hoy la mantiene enfocada en la enseñanza de las matemáticas en “la otra sala de clases”, es decir, el aula universitaria. Esto, para que los futuros profesores y quienes ya estén ejerciendo alcancen la excelencia en el conocimiento y en la forma de enseñar para reducir la brecha entre docentes de distintas clases socioeconómicas y regiones.

¿Cuál es la metodología que usa el programa Suma y Sigue para enseñar a los profesores?

Se basa en la metodología de “aprender haciendo”, en donde el docente a partir de distintos ambientes de aprendizaje virtuales tiene la oportunidad de explorar problemas contextualizados en el mundo real o de la sala de clases, analizando soluciones a través de recursos interactivos que están cuidadosamente diseñados para desarrollar las capacidades y habilidades necesarias para la matemática.

Este programa busca generar una comprensión profunda de la matemática con un fuerte foco en el desarrollo de habilidades como representación y visualización, razonamiento y argumentación, indagación y resolución de problemas. En el programa se busca que los profesores logren un trabajo matemático genuino y que comprendan y distingan los distintos procesos involucrados. A esto me refiero cuando digo que Suma y Sigue se basa en el “aprender haciendo”, ya que situamos a los docentes en contextos, ya sea de la vida real o del aula, donde a partir de los problemas surge la necesidad de ocupar la matemática, dándole sentido a los conceptos y procedimientos.

Entiendo que incluso utilizan juegos…

Claro, en el curso de Datos y Probabilidades se trabaja el tema de los juegos de azar a través de una situación en que hay niños jugando el “juego de los caballos”, que un profesor aprovecha para trabajar conceptos importantes en probabilidades. Por ejemplo, surge naturalmente la falacia del apostador: “si al tirar un dado me salió muchas veces 3, en el próximo juego es muy difícil que me salga tres” o la creencia contraria. En este caso, el profesor puede analizar esta situación y a través de preguntas y recursos aprender conceptos clave, pero también analizar una situación de aula donde surgen distintos razonamientos de los niños.

Otro elemento singular en Suma y Sigue es el desarrollo de la visualización, que resulta fundamental para pensar los conceptos matemáticos abstractos, que de otra manera son difíciles de comprender. Por ejemplo, en un curso de geometría el docente se podrá encontrar con recursos que explican de manera visual por qué los ángulos interiores de un triángulo siempre suman 180°, y también en números, a partir de problemas y representaciones pertinentes, de porqué se cumplen propiedades de la división o de las operaciones con fracciones, que toman sentido visualizándolas.

¿Es efectivo que están desarrollando herramientas para aplicar en el aula escolar?

Desde hace un tiempo tenemos la intención de adaptar recursos interactivos que son parte del Programa Suma y Sigue para su uso en el aula escolar, pero esto es algo por hacer. Tenemos que diseñar con docentes actividades, probar, testear. Pensamos que potenciaría aún más el programa, pero es un trabajo que aún no realizamos. Así mismo, la gestión del profesor en la utilización de estos recursos aportaría a una mayor interacción entre él y los estudiantes, como también entre los estudiantes.

Chilena mejora enseñanza de Matemáticas… para el mundo

¿Cuántos profesores se han perfeccionado con este proyecto en el país?

Los cursos Suma y Sigue se han impartido a 940 docentes de Educación Básica pertenecientes a 240 escuelas públicas urbanas y rurales, de 18 comunas distribuidas en 3 regiones del país. La retención obtenida por el programa en sus distintas implementaciones es en promedio de un 91%, mientras que un 90% de los docentes considera que el contenido abordado es pertinente para su labor. Además, actualmente estamos ejecutando un proyecto para impartir el programa a más de 400 docentes pertenecientes a 4 de los territorios que forman parte del plan de anticipación de los Servicios Locales de Educación. Es muy emocionante que Suma y Sigue se instale en estos nuevos servicios.

El premio le dará proyección internacional a Suma y Sigue, ¿cómo enfrentarán esta oportunidad?

Creemos que Suma y Sigue tiene un gran potencial para contribuir a fortalecer la educación matemática a nivel latinoamericano, dado nuestras similitudes culturales y por otra parte la universalidad de la matemática. Esperamos poder aprovechar este premio también para mostrar una experiencia exitosa de trabajo sostenido entre el Ministerio y la Universidad de Chile. Evidentemente este premio muestra lo fructífera que puede ser esta relación, y espero que esta alianza se proyecte y seguir aportando al país en educación.

Otra de tus áreas de investigación es la brecha de género en la enseñanza de la matemática, ¿qué es lo más relevante que has descubierto?

Me parece que no hay manera de tratar estos temas que no sea a largo plazo y que involucre trabajo a muchos niveles. Por una parte, necesitamos más modelos, visibilizar a mujeres en todas las áreas de la ingeniería, ciencias y matemática. También tenemos que esforzarnos por transmitir mensajes positivos y terminar con los estereotipos respecto a las ciencias, la matemática y la ingeniería. En estas disciplinas no se trabaja solo, sino que en equipo, dedicarse a estas áreas es compatible con la vida en general, y si bien requieren un esfuerzo individual considerable, es imprescindible el esfuerzo colectivo.  Por último, creo que los científicos y profesores tenemos que trabajar más para motivar hacia la ciencia con actividades mucho más diversas. Hay niños y niñas que se interesan en la robótica con competencias de robots, y otros que no. Ahí hay una oportunidad para ser más creativos.

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