Cómo cuidar a mi perro en el verano

Esta temporada cargada de sol puede traer consigo algunos efectos no deseados en la salud de nuestras mascotas. Por esto, dejamos la pregunta, ¿cómo cuidar a mi perro en el verano?, acompañamos con información útil  y algunos tips para que puedas disfrutar del buen tiempo con tu amigo peludo.

¿Sabías que  perros y gatos poseen una tasa metabólica naturalmente más acelerada comparada con la de nosotros los humanos? “Así mismo, algunos parámetros fisiológicos como la temperatura corporal, la frecuencia respiratoria y cardíaca, son significativamente más altas en normalidad. En relación a la temperatura corporal, a modo general en perros y gatos, oscila de manera práctica entre los 38 y 39 grados Celsius, lo cual explica en parte el gasto metabólico elevado ya que deben mantener dicha temperatura constante, tanto en meses cálidos como fríos”,  aclara Flavia Montenegro Donoso, médico Veterinario y docente Universidad del Pacífico.

La experta agrega que el mecanismo biológico de auto enfriamiento, relevante en estas fechas, requiere de algunas condiciones especiales. “Es eficaz mientras se encuentren en un ambiente con temperaturas inferiores a 30 grados Celsius, protegidos en la sombra (nunca sol directo) y cuando tienen acceso libre al agua fresca. En caso contrario, este sistema que escasamente consta de glándulas sudoríparas ubicadas entre las almohadillas de las manos y pies, más el jadeo, se puede ver sobrepasado, aumentando la temperatura corporal a niveles peligrosos, incluso incompatibles con la vida. Esto es más delicado aún en caso de animales que padecen de enfermedades cardíacas y/o respiratorias”, comenta la especialista.

En este contexto,  la veterinaria aconseja tener mayor cuidado con animales seniles, con sobrepeso o con aquellas razas con la condición de braquicefálicas. “El Bulldog Inglés, Pug Carlino, Bulldog francés, Pequinés, Bóxer, Dogo de Burdeos, Boston terrier, entre otros, tienen un mayor riesgo por presentar muy frecuentemente, vías respiratorias más estrechas. Por esta razón, los dueños de este tipo de mascotas deben extremar las medidas preventivas en estas fechas, para evitar graves complicaciones como el golpe de calor”,  insiste. Uno de los tips más adecuados y muy indicado en las razas braquicefálicas, ya mencionadas, es restringir los paseos al aire libre sólo a horas del día como la mañana y la tarde-noche. En estas razas además se recomienda que los paseos sean sólo caminatas suaves y durante un período de tiempo corto. A pesar de todas las recomendaciones, si salir al exterior en los momentos más calurosos del día es impostergable, es bueno prepararse previamente: salir con botellas de agua, descansar a la sombra cada 20 minutos, o usar algunos accesorios, como lo son unos cuellos tipo bandanas refrigerantes, los cuales buscan enfriar el cuerpo bajando la temperatura de importantes vasos sanguíneos que recorren la zona del cuello.

Al respecto señala que el shock térmico o golpe de calor, se produce por un aumento de la temperatura corporal por sobre los 40-41 grados Celsius. “Esta hipertermia puede originarse cuando son dejados dentro de un auto al sol, cuando se desestiman las medidas preventivas y/o el animal es exigido a ejercitarse de manera extenuante en momentos del día de altas temperaturas. En esta situación el animal es incapaz de controlar rápidamente su propia temperatura, generando un estrés orgánico general,  que se caracteriza por un marcado decaimiento agudo. Puede presentar además pérdida de consciencia o estupor, vómitos, cambio en la coloración de sus mucosas, boca seca y saliva más espesa”, enumera.

Cuando se presenta esta situación, Flavia Montenegro comenta que debe atenderse como una urgencia a través de médicos veterinarios lo más pronto que sea posible. “Antes de acudir al centro de atención veterinaria, se puede sumergir la mascota en agua fría (no refrigerada,  junto con administrar agua fresca por la boca mientras el animal la trague voluntariamente y mientras van en camino. También es aconsejable usar el aire acondicionado a baja temperatura, lo que es un aporte en su estabilización previo a la atención”, plantea la experta.

Con respecto al pelaje, hay harto que decir. Las razas nórdicas como los samoyedos, siberianos, alaskanos y por otro lado akitas, Chow Chow, San Bernardo y otros con pelaje frondoso y tupido están adaptados para vivir en ambientes de temperaturas más bajas, por lo que se pueden ver incómodos en estas fechas. Sin embargo, lo que no muchos saben es que las pelechas pre veraniegas, cambian el pelaje a una capa de pelo duro y largo, ya que pierden el pelo corto y delgado (pelo algodonado), lo cual mejora la ventilación dentro de esta capa, es decir, es un aislante del calor por más contradictorio que parezca, además de ser un protector natural de rayos UV. Por esta razón, lo correcto y mejor, más que rasurar a sus mascotas en el verano sería mantener el pelaje limpio y desenredado; ayudarlo en la pelecha retirando el pelo que se amontona en la zona del muslo y lomo con rasquetas especiales. Eso, además de dejar la idea de rasurar a perros y gatos para aquellos que permanecen en el interior de la casa. La piel de perros y gatos no está preparada para recibir el sol directo y puede provocar lesiones cutáneas de mayor o menor gravedad, especialmente en perros de piel clara. Para estos últimos, el protector solar está absolutamente indicado y se usa generalmente en todo el rostro, incluyendo orejas, también axilas e ingle. En gatos de orejas blancas, debe aplicarse al menos dos a tres veces al día durante todo el año.

La prevención es la consigna

Nunca dejar a las mascotas dentro de un automóvil aunque sean sólo 10 minutos, ya que el golpe de calor puede darse en menos tiempo.

Es recomendable además aprender a leer algunas actitudes. Un animal con calor adopta una posición extendida sobre el suelo, normalmente tendido sobre su vientre y jadeando  (boca abierta con lengua afuera, respirando corto y superficial en alta frecuencia), desde este momento los dueños ya deben estar atentos y preocuparse de revisar si el agua de bebida está fresca y si el animal puede acceder a ella de forma libre, no está demás considerar si hay algún otro lugar más fresco y ventilado dentro de la casa para trasladarlo.

El ideal es tener más de un contenedor de agua,especialmente si hay más de una mascota en casa o son perros de talla grande/gigante.

Es recomendable también cambiar el agua al menos dos veces al día y, por obvio que sea, mantener estos recipientes de agua igualmente en un lugar fresco.

Mantenerlos en el peso más bajo posible (asesorado por un veterinario) para disminuir los riesgos.

Mat o tapetes refrigerantes. Si quieres aliviarlo aún más, también existen unos elementos refrigerantes para aliviar a tu perro de las altas temperaturas.

 

Facebook Comments