Rocío Soto nació con la veta deportiva

Se puede decir que Rocío Soto nació con la veta deportiva, desde pequeña tuvo el interés y siempre quiso ser mejor que su hermano en el fútbol, una competencia que le valió jugar actualmente como defensa en Coco-Colo y en la Selección Chilena.

«Desde chica, luché para demostraste a mis papás que yo también jugaba fútbol y se me daba muy bien, hasta le colocaba más pasión y entrega que mi hermano», comenta la deportista.
Rocío Soto inició su carrera a los 13 años y perteneció por primera vez a un equipo de fútbol a los 14, desde ahí no ha parado, es enfática al compartir que su familia la apoya incondicionalmente y eso ha sido fundamental para avanzar: «Por logística, no siempre están en todos mis partidos, pero el apoyo es irrefutable y están conmigo. Me hace sentir feliz y agradecida el orgullo que sienten hacia mí. Solo ellos saben el sacrificio que he realizado para estar donde estoy», comparte Roció Soto.

Con respecto a ser mujer en un deporte que se caracteriza socio culturalmente por ser terreno de hombres, es enfática: “¡Esto no es fácil!. Dedicarse 100% al fútbol es una tarea compleja, sobre todo en Chile y si eres mujer aún más porque «estamos» predestinadas a otros roles. Sí se han generado cambios gigantes y hemos avanzado mucho, pero aún no somos profesionales. Falta equiparar la cancha en el tema de género y yo siento que eso no depende completamente de nosotras».

El día a día de una mujer futbolista

Roció Soto entrena todos los días (lunes a viernes), con jornadas dobles hasta de  3 o 2 días y el fin de semana siempre  juega. Cuida su alimentación con una pauta nutricional que no es compleja, sí evita alimentos chatarra y cuida estar siempre hidratada.

La deportista ha incluido en sus rutinas de entrenamiento el uso de la tecnología, con su celular va haciendo registros que le permiten ir viendo debilidades que debe trabajar. «Filmar con mi iPhone XR  los entrenamientos ha sido de gran ayuda, voy guardando registro de los movimientos que puedo mejorar: posturas, coordinación, no solo mías sino también en plano general con el equipo. Además, lo uso para grabar coordinaciones en general con el equipo. La cámara lenta del dispositivo es una muy buena aliada para ver movimientos específicos de las jugadas. Lo otro que destaco es la resolución de la imagen del iPhone, entrega precisión de cada movimiento; para un deportista esto es de vital ayuda, nosotros no vemos cómo nos salen las jugadas o la técnica que usamos, sólo lo hacemos después a través de fotos o la TV.  Hoy, el celular es para mí un archivo personal», explica Rocío y agrega: «…reviso constantemente los videos que grabo con el iPhone. El rango dinámico extendido de los videos de hasta 30 CPS es genial. Luego reproduzco las imágenes en mi Apple TV, lo que me sirve de herramienta de gran apoyo».