Mascotas en invierno

Llegaron los días de lluvia, sacamos paraguas, botas y abrigos… quienes tienen mascotas se preguntan: ¿cómo cuido a mi mascota en invierno? Un cuestionamiento recurrente, ya que ningún amante de los animales quiere que su fiel compañero pase frío. Si tienes dudas sobre cómo proteger a tu mejor amigo, te dejamos una pauta para resguardar a los peludos de la casa.

“Si la lluvia es relativamente fina, dos de las tres capas de pelaje se ven afectadas. La recomendación es ponerle ropa a la mascota, ya sea una capa o un chaleco en días de lluvia. Esto sirve sobre todo en los animales de pelo corto”, asegura Sylvia Arrau, docente de Medicina Veterinaria de la Universidad del Pacífico.

El ideal es que estén secos y que no sientan frío, pero no es necesario cubrirlos con frazadas y gorros como a un niño pequeño, recuerde que a los animales les desagrada que los tapen; lo esencial es que su cama, su lugar, esté seco. “Hay mascotas que siempre han estado en el patio y como son de pelo largo no sufren tanto con las bajas temperaturas. Lo más importante es que el animal tenga un lugar donde no se moje, que mantengan su calor corporal, alguna casita donde cobijarse”, explica  Sylvia Arrau.

Tips para cuidar bien a nuestra mascota del frío:

1-Diferenciar si la mascota ha sido criada en casa o si pasa la mayor parte del tiempo en el patio es esencial. Los animales de exterior resisten mejor las bajas temperaturas.

2-Definir si tiene pelo largo (como un pastor alemán) o corto (como un beagle). Animales de pelo corto resisten con más dificultad el frío.

3-Si la mascota vive entro de la casa y sale poco, solo para hacer sus necesidades, hay que evitar los cambios bruscos de temperatura; la mayoría de los perros o gatos caseros están acostumbrados a la calefacción y se ponen de frente a ella. Por eso, antes de sacarlos, hay que ponerlos en una zona de transición, por ejemplo una habitación sin calefacción unos cinco minutos. Así, el paso a la baja temperatura no será tan fuerte y disminuirán las posibilidades de que la mascota adquiera una enfermedad respiratoria.

4-Es bueno saber que la temperatura promedio de un ser humano es de 36,3 C°, mientras que la de un animal es de 38 C°. Esos grados corporales más le permiten a gatos y perros soportar mejor el frío, pero también es algo relativo. Hay algunos que tienen tres capas de pelo, mientras que otros son muy sensibles a las temperaturas. Quienes más sufren son los cachorros y los más viejos, porque tienen problemas para regular la temperatura.

5-Los animales no deben cambiar su alimentación a causa del clima. Su comida debe ser la correcta según su peso y actividad. Eso sí, hay que tener cuidado con el agua, ya que si está muy fría puede generar problemas”, puntualiza la docente de Medicina Veterinaria de la Universidad del Pacífico.

6-Hay que revisar las orejas de tu mascota. No deben estar húmedas, ya que se puede producir una enfermedad en esa zona.

 

 

 

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