Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter a la cabeza de Nina Ricci

Bajo la nueva tutela hay un renacer…. Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter a la cabeza de Nina Ricci; llegan en un balance perfecto, combinando la sofisticación y feminidad de Nina Ricci, con poesía y energía, la casa interpreta la moda bajo la mirada de la mujer actual.

Los nuevos Directores Creativos de la marca, con extensa experiencia de Herrebrugh y Botter en la moda masculina sientan las bases de una sastrería moderna y confortable. Como si las chaquetas estuvieran echadas por encima de los hombros, las posturas se yerguen con estas prendas de mangas de corte circular combinadas con sensuales prendas shorts de seda. Los echarpes cubren relajadamente los hombros. Tejidos excesivos flirtean alrededor del torso y la cintura, creando elegantes líneas, uniéndose como si de sombrillas atadas en las noches veraniegas se tratara.

La paleta de colores de la colección Otoño-Invierno 2019 es instintiva e innegable. El amarillo canario, el verde loro o el azul jet aluden directamente a la naturaleza, a la vez que hacen un guiño a las prendas náuticas que cuelgan en las tiendas de los pueblos costeros. Colores nude, marino y el blanco más puro equilibran la excentricidad con la sofisticación, mientras tonos maquillaje azulado y sombras sorbete añaden fragilidad y feminidad a las prendas. En el otro extremo, prendas en tartán tradicionalmente masculinas aportan el carácter fuerte, como el abrigo presentado en un arcoiris pastel multicolor que casi parece pintado a mano.

La técnica de drapeado a mano que se descubre en los vestidos con espalda al aire, se inspira en los parasoles. Herrebrugh y Botter manipulan las telas a su antojo para crear de la nada refinados vestidos de noche. Frocks de delicada seda fruncida aparecen como si envolvieran a la mujer en una delicada capa de espuma de burbujas claras.

Ojales y lazos se anudan como si fueran almohadas en tumbonas, mientras tops de cuello halter, limpios y minimalistas crean fluidas yuxtaposiciones. La piel juega de manera acolchada. El branding se aprecia de forma subliminal únicamente al subirse los cuellos, y los tops estilo bañador se tratan como aplicaciones graficas en los abrigos. El neopreno viste a la mujer de la cabeza a los pies, ya sea en prendas body de punto Milano o cuellos. Los primeros zapatos diseñados por Herrebrugh y Botter para Nina Ricci en zapatos, apuestan por propuestas altas con tacones en forma de tubo de snorkel. El look se complementa con accesorios como bolsos vintage de aire boxy y sombreros estilo armadura que anclan el estilismo a la realidad.

Un juego de dualidad constante, relajado a la vez que sofisticado, colores atrevidos y que tienen un sentido del humor que podría poner una sonrisa en el rostro de Elsa Schiaparelli –la original costurera italiana y rival de Nina Ricci.  Video AQUÍ

¿Quienes son Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter?

Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter son co-fundadores y socios de la marca masculina Botter. Rushemy Botter, bajo la tutela de Walter Van Beirendonck y Dirk Van Saene, se graduó con MA en diseño masculino por la Real Academia de las Artes de Antwerp. Durante sus estudios en la prestigiosa escuela, Botter fue galardonado con distintas distinciones como al alumno más prometedor y el 7 ºpremio VFiles Runway.

Lisi Herrebrugh, estudió en el Instituto de Moda de Amsterdam cursando sus prácticas en Viktor and Rolf durante su colección de alta costura otoño invierno 2013-14. Herrebrugh recibió también el premio Belgian Fashion Award por su prometedor talento como diseñadora.

Colaborando durante su MA, el dúo decidió lanzar la marca Botter en 2017. Aclamada de forma instantánea, recibieron las mejores críticas de Dries van Noten y Ann Demeulemeester. Además, el tándem fue finalista en la última edición de los premios LVMH para jóvenes diseñadores, y más recientemente fueron galardonados con el Gran Premio del Festival de Hyeres.

Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter debutan como Directores Creativos de Nina Ricci en la colección otoño invierno 2019.