Millones de personas en todo el mundo han perdido su trabajo a causa de la pandemia del coronavirus 2019 (COVID-19). Ya sea temporal o permanente, el desempleo puede causar estrés, ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental. Cómo lidiar con los efectos del desempleo… la incertidumbre que genera la pandemia de la COVID-19 solo añade motivos de preocupación.

Si ha perdido su trabajo por este motivo, es posible que experimente muchas emociones y pensamientos inquietantes. Por ejemplo, puede sentir lo siguiente:

Pérdida de identidad y de sentido del propósito.

Falta de aprecio, sensación de que ya no es importante.

Enojo, miedo y celos de las personas que aún tienen trabajo.

Confusión, como si no supiera qué hacer.

Preocupación sobre cómo cuidará de su familia y de usted mismo para cubrir las necesidades básicas.

No todos sentirán lo mismo, pero incluso aquellas personas que sobrellevan bien el desempleo pueden experimentar algunos de estos sentimientos por momentos.

El primer paso para lidiar con los efectos psicológicos y emocionales del desempleo es aceptar que es normal sentirse así. A partir de allí, siga los siguientes pasos para controlar sus pensamientos y emociones.

Acepta tus sentimientos. Recuerda siempre que somos humanos, eso significa que nuestro cerebro está programado para detectar amenazas y cuando detecta una, como el desempleo, envía señales a todo el cuerpo y reúne los recursos necesarios para enfrentarla. Esto se conoce como la reacción de lucha o huida que, entre otras cosas, acelera el pulso y la respiración y tensa los músculos.

Cuando sientas que el cerebro se enciende a toda máquina, respira  profundo. Toma distancia por un momento. Acepta que es normal sentirse así. Reconoce que haces lo mejor que puedes en estas circunstancias.

Acepta el duelo. Si perdiste el trabajo de forma temporal o permanente, el duelo es una de las emociones más importantes que puedes sentir. Tal vez ya conozcas las etapas del duelo: negación, ira, conciliación, retracción y aceptación. Es posible que experimentes las etapas del duelo de la misma forma que lo harías ante la pérdida de un ser querido. Afronta el sufrimiento al igual que lo harías con cualquier otro tipo de pérdida.

Puede que te aflijas, entre otras cosas, por perder las actividades laborales que le dan sentido y propósito a su vida, los logros profesionales de los que te sientes orgulloso y el sentido de pertenencia e identidad. También, por haber perdido relación con tus colegas y por la falta de estructura en el día.

Mantén la perspectiva. Recuerda que a raíz de la pandemia de la COVID-19 muchas empresas en todo el mundo se ven obligadas a tomar decisiones difíciles con respecto al personal que no están relacionadas con sus méritos, sino con la situación actual.

Busca recursos. Si no logras cubrir tus necesidades básicas o las de tu familia y necesitas recibir ayuda para desempleados, puedes hacerlo mediante recursos comunitarios. Recibir ayuda para las necesidades básicas, como comida y vivienda, puede reducir el estrés que te provoca el desempleo.

Piensa bien de los otros. La vida durante la pandemia de la COVID-19 puede aumentar los niveles de ansiedad de muchas personas y provocar temor, tristeza y desesperanza. Si no estás pasando por un buen momento, tal vez las personas que te rodean tampoco.

Estos sentimientos pueden hacer que las personas digan y hagan cosas que no entiendes. En ese caso, piensa bien de ellas. Intenta ser compasivo y entender que, al igual que tú, hacen lo mejor que pueden para controlar sus sentimientos en tiempos de crisis.

Haz uso sabio de tu energía. ¿Qué cosas te dan energía y qué cosas te  agotan? Aumenta las actividades que te dan mucha energía. Por ejemplo, evita culparte o enfocarte en la pérdida y, en cambio, intenta complacerte y encontrar motivos para reír.

Al igual que lo harías si estuvieses trabajando, intenta conservar la energía. Puedes, por ejemplo, tomar descansos durante el día en lugar de buscar trabajo todo el tiempo. Estos descansos también te ayudarán a no preocuparte tanto sobre el futuro.

Enfócate en el presente. Intenta pensar en el presente. Enfócate en lo que puedes controlar en este momento y no en las preocupaciones del futuro. Concéntrate en la respiración, en las cosas que ves o escuchas. Si estás moviendo el cuerpo, piensa, por ejemplo, en lo que sientes al mover los brazos. Si te distraes y regresan las preocupaciones sobre el trabajo o las finanzas, intenta volver a pensar en las cosas que puedes controlar en el momento.

Esta manera de enfocar la atención puede ayudar a liberar tu mente de los pensamientos que te provocan estrés y ansiedad.

Descubre tu valor. Si asocias el trabajo con la sensación de autoestima, busca otras maneras de saber de qué forma contribuyes al mundo que te rodea. Considera hacer una lista sobre aspectos de ti mismo como, por ejemplo:

¿Qué sabes hacer bien?

¿Qué cosas te importan?

¿Qué conocimientos tienes?

¿Con qué aspectos de tu personalidad puedes contar?

De esta forma, podrás recordar que estas cualidades están siempre en ti, ya sea que tengas trabajo o no.

Cuídate. Si no tienes trabajo debido a la pandemia de la COVID-19, recuerda que, si bien no puede controlar lo que sucede, sí puedes controlar la manera en que reaccionas. Intenta implementar estas estrategias para cuidar de su salud psicológica y emocional durante los próximos días.

Fuente: Mayo Clinic