Con la llegada del E-learning las mujeres sintieron que no existen límites para acceder a igualdad de oportunidades. Un sondeo de Ipsos evidencia que gran parte de la población ve la brecha salarial como un asunto prioritario. El real problema de la disparidad de ingresos ha motivado a muchas mujeres y madres a tomar cursos o estudiar de manera online para crecer profesionalmente y aumentar sus rentas.

Marzo, el mes de la mujer, saca a la palestra cada año el debate sobre la desigualdad de género y brecha salarial. Según un sondeo de la consultora internacional Ipsos, un 53% de chilenos cree que la disparidad en la distribución del ingreso entre hombres y mujeres debería ser una de las prioridades en este momento. Cifra que nos posiciona en el primer lugar del ranking y por sobre el promedio mundial, que es de 36%. En el caso de las chilenas, el porcentaje asciende a 59%, solo siendo superadas por las francesas que alcanzan un 61%.

La brecha salarial de género en Chile bordea el 27%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, por esto, no es extraño que un 65% de chilenos considere esto como un problema real. Sumado a ello, la pandemia transformó la forma de trabajar y llevó a muchos a estar desde sus casas con teletrabajo, lo cual ha perjudicado a gran parte de las mujeres que deben dedicarse a las labores del hogar, la maternidad y su vida profesional. 

A pesar de la sobrecarga doméstica, algunas mujeres han aprovechado la cuarentena para seguir formándose profesionalmente gracias a la metodología e-learning, que les permite estudiar un curso o carrera en formato online y así disponer de su tiempo.

Ese es el caso de Camila Lazcano, enfermera de profesión, quien mientras se encontraba con post natal, decidió no perder el tiempo y tomó un curso de protección radiológica en Redlearning, institución especializada en la metodología online. “Se me hizo adictivo, ya que de cierta forma te adaptas a tus tiempos, te saca un poco de la rutina de la crianza y estás constantemente actualizándote en materias ya adquiridas”, comenta.

Camila (33) es madre de dos niños, una pequeña de 4 años y un bebé de 8 meses. Con la ayuda de su esposo, ella pudo compatibilizar sus horarios de estudios y dedicarse al 100% a sus cursos durante las noches, cuando ya todo está en calma. Para ella no fue fácil en un principio, pero sus ganas de realizarse profesionalmente fueron más fuertes. “Pese a la maternidad y al miedo del retorno al estudio, yo pude hacerme el tiempo, estudiar y terminar los cursos que realicé de forma exitosa”, expresó.

Solo un 12% de los chilenos cree que las mujeres gozarán de una mayor igualdad el año que viene y 58% siente que todo se mantendrá como está, según el sondeo de Ipsos. De igual manera, los encuestados manifestaron que los trabajos realizados principalmente por mujeres son los que reciben los salarios más bajos.

Para Daniela Gonzales, docente y enfermera a cargo de la vigilancia epidemiológica de los casos de Covid-19 en el Consultorio Miraflores de Viña Del Mar, ser madre la impulsó y le dio ganas para crecer profesional y personalmente, pensando en un mejor futuro para ella y su bebé. “Las mujeres todo lo podemos y, si no, lo intentamos. El ser madre jamás será un impedimento para poder estudiar y trabajar”, manifiesta.

Como madre y docente de una institución que imparte únicamente clases virtuales, sostiene que “uno como padre agradece estar presente en cada etapa de los hijos. Hasta antes del estallido social esto era algo casi impensado o impopular en nuestro país. Después de eso y más aún con la pandemia, se abrieron nuevas puertas como el teletrabajo”.

Según nos comenta María Jesús Gatica, Directora Académica de Redlearning, “las mujeres siguen sujetas a una discontinuidad en su ocupación y en su educación, consecuencia de los roles tradicionales que se esperan de ellas: maternidad e hijos; la construcción social de género afecta la autoestima de las mujeres y ellas muchas veces no logran verse a sí mismas como posibles líderes en su ámbito de desempeño. Sin embargo, la accesibilidad y ubicuidad que caracteriza a la formación e-learning, ha ido mostrándoles que existen muchas oportunidades que pueden tomar para avanzar en su profesionalización”.

La académica relata que en Redlearning, institución en la que es docente, existe una importante cantidad de mujeres matriculadas, que dan cuenta de esta preferencia a la hora de elegir formación: “En 2020, la matrícula de mujeres fue mayor a la de varones, superando esta primera en un poco más del 10% a la otra”.

En este sentido, para María Jesús Gatica, “la metodología e-learning ofrece una oportunidad a quienes por diversos motivos como la crianza, la doble jornada laboral o la presión de sostener económicamente a una familia, logren cumplir sus sueños de estudiar y capacitarse para obtener mayor especialización, superando así las dificultades y estados contradictorios que muchos de ellos sienten por no cumplir adecuadamente lo que esperan de ellos mismos y su futuro”.