Es una época del año que convoca a esta multiplicidad de curiosos personajes eclécticos. No podemos olvidar a los que ubican las posiciones clásicas en el pesebre que son visitados por los Reyes Magos. El pino nevado, en pleno verano, que solo puede ser coherente en países con nieve de verdad en diciembre. Acá, han desarrollado pinos plásticos capaces de soportar altas temperaturas sin derretirse. No pueden faltar las luces, los duendes, el hombrecillo de jengibre y el Grinch de Navidad. Con una fauna que da para taxonomía de bestiario surrealista, ¿por qué no incluir a COVID-19 y cantamos el villancico de los pesces en el río? “Y beben, y beben, y vuelven a beber, los peces en el río” … Como cada diciembre, volvemos y volvemos a celebrar Navidad. Eso tienen las tradiciones, la repetición y la repetición. Iteramos: cola de mono, pan de Pascua, pavo de Navidad, regalos, decoración, todo dispuesto para hacer otro año lo mismo y lo mismo. De fondo, suena: “Santa Claus is coming to town” o “Noche de paz, noche de amor”. 

La sorpresa es cuando en la cena navideña irrumpe un invitado de piedra, peor que el Grinch, que atenta contra la tradición: ¿un virus no me dejará ir al mall a comprar regalos?, ¿no me dejará celebrar con mis seres queridos? Pues, no es tan así, las tradiciones tienen las mejores defensas del mundo y son extremadamente difíciles de derribar, ¡los malls están atestados! El Viejito Pascuero, Rodolfo el Reno y el Burrito Sabanero ¡jamás serán eliminados por un virus ni por una bomba nuclear! ¡Nuestras tradiciones son indestructibles! Afortunadamente, porque no queremos destruirlas, pero ¿cuestionarlas?, ,¿hacer de ellas el propio deseo?, ¿participar de ellas como cada cual pueda y quiera? El ritual de hacer siempre lo mismo, porque sí, porque así es… pero, ¿qué quiero yo?, ¿eso no es compatible con las tradiciones?

¿La festividad consumista?, ¿el mix kitsch-surrealista completo con decoración de inodoro acolchado y papel higiénico temático?, ¿la abreviación de Navid…?, ¿la antinavidad?, ¿la austeridad?, ¿la caridad?, ¿el encuentro humano?, ¿la celebración puramente religiosa?, ¿celebración online con regalos y cena con despacho a domicilio? 

COVID-19 nos vuelve a remover y a mostrar que hay ciertos fenómenos humanos que no logramos repensar ni cuestionar hasta en situaciones extremas: ¿qué vas a hacer tú esta Navidad? 

Por:Daniela Besa Torrealba. Psicóloga – Arteterapeuta – Investigadora