Nos sorprende la maravillosa capacidad de acomodación que tenemos los seres humanos a nuevas condiciones y nos preguntamos: ¿somos conscientes de nuestro súper poder de adaptación?  Claro está que tenemos diferentes umbrales de resistencia al cambio, somos individuos diferentes, pero en las conversaciones que hemos escuchado la última semana en CohEx Consultores hemos tenido grandes aprendizajes de personas que se han visto tensionadas por la incertidumbre, el encierro, las exigencias laborales y del hogar, y nos damos cuenta de que somos una especie infinitamente sabia, solo tenemos que confiar en nuestros recursos y observar nuestras emociones como fuente de aprendizaje y de señales para “sobrevivir”.

¿Cómo adaptamos nuestras estrategias ante una pandemia?

Trabajo colaborativo en el hogar. Todos somos responsables de que la casa funcione de buena manera, con el fin de lograr un espacio grato para cada integrante de la familia. Esta tarea debe ser compartida, no es responsabilidad de una sola persona, todos pueden y deben aportar a tener un mejor espacio para llevar la cuarentena.

Espacio personal. Dentro de las posibilidades -entendemos que cada familia tiene un contexto particular-, procuremos crear un espacio personal donde podamos realizar nuestras actividades tanto profesionales como recreativas. En caso de estar en pareja y con niños en casa, es vital mantener resguardada la comunicación, vínculo y conexión, estar atentos a las necesidades personales y las del otro.

Convivencia con respecto y flexibilidad. Creemos que la comunicación es indispensable para sobrellevar de buena manera la convivencia familiar. No tenemos el control de todo, hay situaciones que escapan a ello, en especial en un contexto de cuarentena. Ya que hoy la situación permite más tiempo libre, podríamos aprovechar de construir nuevas dinámicas familiares, momentos que permitan entretención y, por qué no, espacios  donde poder tratar temas más difíciles con una mirada de respeto, cariño y cuidado.

Teletrabajo. Los invitamos a vivir esta experiencia con flexibilidad, tenemos que recordar que TODOS estamos en un espacio nuevo, tanto físico como emocional. En especial cuando hay niños, busquemos el mejor momento para cumplir con nuestras responsabilidades laborales, las más complejas cuando ellos estén en clases o realizando actividades que los mantengan ocupados para que no nos interrumpan. Seamos compasivos con cada uno de los miembros de la familia con quienes estamos compartiendo esta cuarentena, cada uno lo está viviendo de la mejor forma.

Algo de estructura para niños y adultos. En la medida de lo posible, definir horarios y responsabilidades, no olvidar espacio para el juego, entretención y relacionarse con la familia tanto de niños como de adultos. No olvidemos que los “grandes” también necesitamos estructura para nuestro bienestar emocional.

Mirada proactiva. Mirar qué podemos aprender de este hoy, qué nos quiere mostrar la vida, qué estamos descubriendo de nuestra familia y cómo saldremos fortalecidos al ayudarnos entre todos. Como seres humanos, tenemos una inmensa capacidad de adaptarnos, la invitación es a compartir con otros, incluso los problemas que sentimos más personales. Esta es una manera de encontrar nuevas posibilidades ya que nos abrimos, pero desde un lugar más colaborativo.

La belleza y grandeza de lo simple está al alcance de nuestras manos, mucho más de lo que somos capaces de ver y hoy se hace evidente… más evidente, a veces inminente

María José Thodes y Aliro Vives Thomas , socios Cohex Consultores

comunicaciones@cohex.cl