Actividades ingeniosas en familia

En enero, luego de la vorágine por el cierre del año escolar y las fiestas de fin de año, los niños se sumergen en las vacaciones veraniegas. Inicialmente se muestran dichosos porque aprovechan de dormir más, ver sus programas favoritos y jugar mucho. Pero luego de un par de semanas, este descanso y falta de agenda comienza a resultarles aburrido. Como una manera de prevenir ese tedio,  y sacarle dividendos al tiempo libre, los padres pueden generar panoramas entretenidos para todo el grupo y solo con un poco de ingenio. Patrimonio de la Familia, una organización educativa enfocada en que padres y madres tenga un rol más participativo en la formación de sus hijos, propone una guía para enseñarles a disfrutar las vacaciones, y de paso seguir aprendiendo.

Hay más de una decena de actividades que se pueden realizar en casa o al aire libre. La académica Daniela Paredes, profesional del Programa de Aumento del Rendimiento Escolar (PARE) de Patrimonio de la Familia, sugiere partir por un Picnic en el Living, por ejemplo.Busque un mantel, algunos platos, vasos y cubiertos, y monte un picnic con sus hijos en el patio o en pleno living. Un juego para aprovechar esta instancia es ponerse en círculo e inventar una historia de manera colectiva. Esto los llevará a compartir y crear”, explica.

Como piratas

En esa misma línea está “La búsqueda del tesoro”, recogiendo la idea de que todos alguna vez quisimos ser piratas. En esta línea la propuesta es desarrollar un mapa para buscar el tesoro; poner pistas con acertijos por toda la casa para que su hijo o hija encuentre algún objeto preciado en ese momento. Otra idea es jugar al profesor. Los papás se convierten en estudiantes, mientras los niños son los maestros. Para cumplir este rol ellos deberán investigar sobre algún tema, como el sistema solar por ejemplo, y luego dictarán una clase sobre lo aprendido.

Otra variante es volver a los clásicos, jugando al mítico dominó, carioca, ludo, bingo, lotería o La Gran Capital, así papás e hijos trabajarán el pensamiento lógico y habilidades matemáticas. También están el bachillerato, pictograma o scrabble, que ayudan a reforzar habilidades como la comprensión lectora, vocabulario y rapidez mental. Si prefiere algo más moderno el UNO es entretenido y se basa en operaciones matemáticas, como suma y resta.

Cocinar en grupo es un panorama muy atractivo para los niños, especialmente en lo que a postres se refiere. Mientras cocina, vaya explicándole a sus hijos cuántos ingredientes y qué cantidades se utilizan para la preparación. Con ello estimulará el pensamiento matemático de forma simple y entretenida. En este mismo ámbito, puede invitar a toda la familia a armar la lista del supermercado o de la feria y luego incluirlos en el proceso de compra, revisando el vuelto o verificando que no se les olvide ninguna verdura o fruta. Este ejercicio favorecerá el trabajo matemático y entrenará la memoria.

Si los más pequeños de la casa tienen dotes artísticas, este panorama les resultará irresistible.
Una noche de verano junto a sus hijos y parientes arme su propio show de talentos, al estilo “The Voice” o “Mi nombre es”. Verá cómo naturalmente nacen los líderes del grupo.

Cápsula del tiempo

¿Se acuerda que en el aniversario del Bicentenario enterraron una cápsula del tiempo en plena Plaza de Armas de Santiago? Bueno, esa cápsula se abrirá el año 2110, pero usted puede armar su propia cápsula del tiempo y guardar ahí sus cosas favoritas o los principales recuerdos del verano y abrirla las próximas vacaciones.

Otra manera de hacer el día más divertido es jugar a una Trivia familiar. Para eso tendrá que hacer tarjetas con preguntas y respuestas sobre los miembros de la familia, momentos e historias de cada uno. Por ejemplo, ¿cuántos peluches tiene mi hermana?” o “¿cuál es el plato favorito de la mamá?

Si tiene niños en edad preescolar y le atrae la idea de trabajar las emociones con ellos, puede aprovechar los Minions para eso. Reúnase en familia y divida a su gente en equipos, cada uno escogerá una emoción  y tratará de expresarla en el particular lenguaje de estos personajes de película. El equipo que más emociones adivine, ¡ganará! Eso estimulará la creatividad, motricidad y el vínculo socio-afectivo con sus hijos.

Un hábito que cuesta establecer en los más chiquititos es lavarse los dientes. Para reforzar esta costumbre durante las vacaciones, los papás pueden descargar aplicaciones divertidas y útiles. Aquí va una selección http://www.consumer.es/web/es/bebe/ninos/2-4-anos/2014/07/14/220238.php

Leer nunca pasa de moda, las aplicaciones de libros disponibles para celulares y tablets estimulan sentidos como el oído y la vista a través de música e imágenes, y aportan contenido pedagógico adicional.   http://www.aulaplaneta.com/2014/12/19/en-familia/diez-apps-de-libros-interactivos-para-regalar-tus-hijos/index.html

Otra actividad entretenida es aprovechar la tecnología y buscar tutoriales para hacer cosas novedosas, por ejemplo una mano robótica fabricada de cartón. Puedes ver el tutorial aquí: https://www.youtube.com/watch?v=cNnMWVk-_LU

Y por último, es muy importante aprovechar los días soleados para visitar parques, reservas naturales, museos y edificios históricos. Cada salida con nuestros hijos es un momento de “recompensa emocional”, tiempo invertido en la relación que queremos generar con nuestros hijos y toda la familia. “Las actividades realizadas en conjunto, como ir a la playa, salir de campamento, jugar con una pelota o simplemente tomar un helado van construyendo nuestras vivencias. El tiempo compartido enriquece la relación familiar y fomenta el vínculo afectivo”, enfatiza la profesora Daniela Paredes.

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