Para ganarle al Cáncer de Mama

El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en nuestro país, cada día mueren 3 mujeres por esta enfermedad, cada 3 horas hay un nuevo diagnóstico y la mayoría de estos casos no tiene antecedentes familiares. Los datos son suficientes para invitar a todas las mujeres a hacernos cargo… es por eso que Bandoleras quiere compartir un testimonio que nos llama a estar atentas, sensibles y activas frente a una temática de la que ninguna está ajena. Además, se acerca la fecha de la XXI Corrida-Caminata Avon FALP, contra el cáncer de mamá -30 de septiembre-, ocasión en que miles de mujeres nos reuniremos “Para ganarle al Cáncer de Mama”. Como buscamos motivarlas no solo a participar de esta actividad, sino a tomar conciencia sobre la enfermedad, les dejamos una historia real que habla de esperanza frente a un diagnóstico temprano.

Soledad Bauer, 46 años, esposa, madre de un hijo (20 años), Subgerente de Desarrollo Organizacional en Enaex S.A., fue diagnosticada repentinamente a fines de junio de este año. Hoy ella lleva su propia cruzada con la creación del Instagram @soyenrollada, un espacio y una invitación a mujeres que están enfrentando una quimio, para que mantengan el ánimo y la energía femenina.

“Me hice la mamografía anual. Apareció algo raro y me mandaron inmediatamente a la cirujana oncóloga. Ese mismo día me realizaron una biopsia y una semana después ya estaba confirmado el diagnóstico: Carcinoma. Tres días más tarde entraba al quirófano para una mastectomía de la mama derecha y al pasar  tres semanas de esto, comencé con la quimioterapia… todo fue muy rápido”, relata Soledad Bauer.

¿Cómo ha sido enfrentar la enfermedad y posteriormente el tratamiento?

Al principio tenía mucho miedo. Luego comenzó la etapa de la pena… pena por mi marido, mi hijo, y además no sabía cómo contarle a mis papás.

Después de la cirugía empezó una nueva etapa, sentí muy fuerte el apoyo de todos: familia, médicos, amigos, la empresa donde trabajo y mis compañeros; eso me hizo cambiar el foco y decidí vivirlo de una manera positiva, me sentí dispuesta a aprender cosas nuevas de esta experiencia, resolví salir adelante.

He descubierto en este camino que la familia se extiende a través de los amigos, todos me han apoyado muchísimo y me he sentido muy querida. Se han marcado hitos, como con mi amiga Irene y su familia que me ha acompañado en todas, tanto así que junto a sus hijas celebramos mi rasurada de pelo… abrimos un buen vino, pusimos música, lloramos, nos reímos y convertimos un momento que pensé iba a ser muy triste, en algo para recordar con alegría.

¿Cómo nace la idea de crear este instagram?

Faltaban unas semanas para comenzar la quimio y yo sabía que perdería el pelo, mi preocupación se centró en cómo vivirlo: ¿usaré peluca, pañuelo, nada? Los pañuelos convencionales que se venden para pacientes en tratamientos de quimio a mí no me gustaban. Me puse a buscar información, encontré páginas de mujeres que por su cultura o religión llevan el pelo cubierto y ahí surgieron algunas ideas, comencé a probar con mis pañuelos, con los que mis amigas me prestaron o regalaron. Cada vez que iba a mis controles las mujeres, que estaban en las mismas que yo, me preguntaban dónde me había comprado el turbante, porque lo encontraban lindo… en varias oportunidades les di mi número para enseñarles y les explicaba lo básico; estas situaciones fueron la motivación para crear una plataforma de ayuda que se concretó en el instagram @soyenrollada 

El tratamiento trae consigo la caída del cabello, algo que puede parecer superficial cuando estás luchando por tu vida, sin embargo tiene una carga sicológica importante. Estoy convencida que la apariencia física influye en la recuperación. Cuando se te cae el pelo, ya no solo es una enfermedad que tú y tus cercanos saben que tienes, sino que te ves expuesta ante todo el mundo.

Poder jugar con este nuevo pelo, que son los pañuelos, se transformó para mí en una aventura creativa diaria, me dio libertad para atreverme a jugar. Cada vez que me maquillo y me veo al espejo con mi turbante del día, me encuentro bonita… a veces, me gusta hasta más que cuando tenía pelo. El arte de enrollarte tiene la particularidad de que te sube la autoestima cuando más lo necesitas, un acto milagroso, porque luego de “transformarte” te sientes mejor, con más ánimo, menos náuseas, menos dolores musculares, etc.

Yo tenía Instagram, pero honestamente apenas sabía cómo usarlo… había subido tres fotos y con dificultad. Para crear @soyenrollada me ayudó Paloma Andrighetti, hija de mi mejor amiga. Pensamos juntas en el nombre, ella dibujó el logo, y me ha enseñado a usarlo. La Javi Andrighetti es la directora artística y mi hijo Sebastián Leiva es el director fotográfico. Estoy muy agradecida del apoyo que recibo de ellos.

¿Qué te gustaría lograr con esta iniciativa?

Mi apuesta con @soyenrollada es entregar fuerza y energía a las mujeres que están viviendo un cáncer y que han perdido su pelo… mostrarles que aun así pueden verse bonitas y con eso sentirse física y anímicamente mejor. Con el equipo (Paloma Andrighetti, Javi Andrighetti y Sebastián Leiva) queremos hacer talleres en hospitales y para eso estamos viendo la forma de financiar esta iniciativa, porque la idea es regalar pañuelos para que comiencen a enrollarse.

¿Cómo ha respondido la gente?

Hay mucha gente que no me conocía y sigue la página, que me escribe mensajes celebrando esta iniciativa. Algunos preguntan dónde pueden encontrar los turbantes, cómo los pueden armar… por eso ya estamos haciendo videos tutoriales para que todos aprendan la técnica.

Hay una señora de Seattle, WA, Libertad de 70 años, que me ha escrito pidiéndome algunos consejos porque está pasando por lo mismo y necesita a alguien que la guie. Eso ha sido súper emotivo… le he compartido los mismos consejos que otras mujeres más adelantadas en su tratamiento me dieron cuando yo estaba totalmente perdida. Necesitamos eso: ¡pura solidaridad!

¿Qué mensaje quisieras compartir como testimonio de una recuperación?

Hay dos formas de enfrentar los problemas en la vida. Quedarte en el papel de víctima preguntándote ¿por qué me pasó esto? y hundirse en la autocompasión. La otra es detenerse y pensar: ok, esto me pasó… y sufres porque es muy fuerte, pero decides cómo vivirlo, te haces cargo y no te conviertes en una víctima sin voz ni voto; la enfermedad está, es real, existe, eso no va a cambiar… pero te das cuenta que hay algo que solo uno puede decidir sin importar el desenlace de la enfermedad. Tenemos la libertad de optar y yo elijo cómo vivir este proceso…

Las invitamos a seguir @soyenrollada 

Más información sobre corrida contra el cáncer de mama: www.corridaavon.cl

 

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