Embarazo sano en verano

Enero y febrero son sinónimos de sol, calor y relajo. Sin embargo, también son meses de mucho cuidado, especialmente si se está embarazada.

Viajar, ir de camping o a la playa, bañarse en la piscina, trasnochar y comer más de la cuenta o a deshora son situaciones clásicas que pueden sostenerse en las vacaciones y que, en general, no representan grandes inconvenientes. Pero si está embarazada, ojo, porque hay que tomar precauciones adicionales para cuidar su salud y la del niño que está por nacer.

Calor: es importante saber que con el embarazo, la tolerancia al calor excesivo es menor, generando respuestas vasomotoras más intensas, y situaciones como desmayos o vahídos. Por esto, los médicos  recomiendan evitar la exposición a cambios de temperatura en forma brusca o por períodos prolongados. De igual modo, se sugiere evitar saunas, baños de vapor y aguas termales calientes.

Agua: a todas las personas se les recomienda la ingesta de al menos 2 litros al día, pues son múltiples los beneficios que aporta una correcta hidratación. Sin embargo, en la gestación durante el verano se hace vital, pues este líquido contribuye a la formación de órganos y producción de nutrientes muy importantes para el bebé. Una forma de saber si se está tomando la cantidad de agua adecuada, es que la orina sea clara y no de color amarillo oscuro. También también aconseja que si va a viajar, beba agua embotellada, para prevenir infecciones gastrointestinales.

Comida: en vacaciones los horarios para comer tienden a ser más desordenados y el tipo de alimentación también es diferente a la del resto del año. Es importante darse sus gustos, pero cuidando el peso e incorporando en la dieta más frutas y verduras, lavadas adecuadamente. Evite aquellos alimentos de fácil descomposición o contaminación, si no están refrigerados. También se aconseja dejar de lado las carnes o pescados crudos, dado que pueden contener una bacteria llamada listeria que es nociva para el feto. En general se aconseja evitar sushi, ceviche, crudos, jamón ibérico o serrano, quesos no procesados, etc. manteniendo alejados agentes infecciosos, muchos de ellos peligrosos durante el embarazo.

Sueño: el ritmo del sueño en verano cambia; solemos levantarnos y acostarnos más tarde, a veces dormir siesta, etc. Los médicos sugieren que la embarazada mantenga al menos 8 o 9 horas de sueño por día. Además, hay que tomar en cuenta que durante el embarazo es frecuente presentar algunos trastornos del sueño; es importante favorecer un descanso adecuado.

Viajes: en avión no hay contraindicación para viajar hasta la semana 28 de embarazo (6 meses aproximadamente). Posterior a esta edad gestacional, debe consultar a su ginecólogo. Para los viajes en vehículo, recordar siempre el uso de cinturón de seguridad bajo el vientre u ombligo y mantener una distancia adecuada entre el abdomen y el manubrio.

Lugar de vacaciones: para los viajes fuera de Chile, los médicos aconsejan no asistir a países con presencia de virus ZIKA. Si debe viajar a territorios expuestos al mosquito que lo transmite, siempre utilice repelente y ropa que cubra la piel. Si existe sospecha de picaduras, se recomienda realizar algún test para descartar este agente infeccioso.

Sol: no hay problema en que una embarazada tome sol, pero sí es imprescindible que use protección solar para evitar quemaduras o manchas en la piel. Idealmente no exponerse entre las 11 am y 3 pm; y utilizar bloqueador resistente al agua y factor 30 o más. Es importante destacar que los niveles hormonales de las embarazadas, principalmente los de estrógenos, hacen más propensas a las mujeres a presentar manchas en la piel, condición que el sol puede intensificar y hacer más duradera.

Baños: sí es posible bañarse en piscinas, lagos o mar. Sin embargo,  sugieren no hacerlo muy prolongado, para evitar deshidratación. En general, la embarazada debe mantener una actividad física constante durante todo el embarazo, a menos que haya una contraindicación específica, siendo las actividades en el agua una de las más recomendadas por el bajo impacto que ellas tienen y además por crear una sensación agradable, al permitir libertad de movimientos.

Fuente: equipo multidisciplinario de médicos ginecólogos de IVI Santiago / https://ivinet.cl