Ojo con la hidratación de tu gato

Los gatos, al igual que todos los animales, necesitan mantener una buena hidratación para gozar de buena salud. ¿Has visto un gato tratando de cazar el agua con su patita? En su hábitat natural, la mayor fuente de líquidos proviene de sus presas (sangre, fluidos, agua, etc.); sin embargo, esta conducta innata de cazar generalmente no la pueden realizar los gatos caseros, menos aun los que viven en departamentos. Ojo con la hidratación de tu gato, este cambio de entorno en los felinos ha influido en muchos de sus comportamientos y la ingesta de agua no queda fuera.

Algunos etólogos han sugerido que los cambios de hábitos podrían estar influyendo en la cantidad de agua que toman: los gatos seguirían manteniendo esa idea de que se están hidratando a través del alimento que cazan, lo que los llevaría a tomar menos agua de la que necesitan.

“Existen varias formas de asegurarte de que tu gato tome la cantidad suficiente de agua”, señala Rodrigo Núñez, gerente comercial de Southpoint:

– Ubica varios recipientes con agua por la casa.

– Utiliza recipientes grandes, pues a veces no les gusta beber si los bigotes tocan los bordes.

– Asegúrate que siempre dispongan de suficiente agua fresca y limpia.

– Evita la obesidad de tu gato, pues produce un desajuste en su metabolismo que, eventualmente, podría llevarlo a desordenar su ingesta normal de agua.

– Apórtales hidratación extra combinando alimento seco con comida húmeda. Sin embargo, no olvides que la comida húmeda es un complemento del pellet, no puede constituir la única fuente de alimentación.

– Cuando le des comida húmeda (como Meow Mix, Nº1, que tiene una gran variedad de sabores y texturas, y que está a la venta exclusivamente en Jumbo a lo largo del país y online), aprovecha de añadirle un poco más de agua.

Agua en movimiento

Es muy común que los gatos, aunque tengan agua fresca disponible durante todo el día, al momento de escucharla corriendo se acercan de inmediato. ¿Qué tiene el agua en movimiento que los atrae tanto? Hay un par de teorías. Puede ser debido a una aversión instintiva hacia el agua estancada, ya que en la naturaleza tienden a beber sólo agua que esté corriendo, como forma de evitar enfermedades; en este mismo sentido, para ellos sería también más fresca cuando sale de la llave como un pequeño torrente de río o agua de lluvia natural. O puede que simplemente beber de esa forma les resulte divertido. Para un gato, dar vuelta el bowl o bebedero e intentar captar las gotas que caen de la llave, puede resultar un juego muy estimulante, con el beneficio adicional de que le quita la sed. Otros insisten en meter la pata adentro, derramar agua y beberla directo del piso.