Desde siempre le gustó la cocina y de manera casual nació este emprendimiento: “Pan de masa madre hecho por un padre”. Miguel Carvajal le pidió a un sobrino @felipan que le enseñara a hacer el pan, animado con la receta aprendió a usar las temperaturas de su horno en casa y de alguna manera, ese fue el momento en que partió con el emprendimiento… Le quedaba bien rico y en este pololeo con la masa, decidió llevar un par de panes como regalo a una reunión de amigos para picoteo, donde le dijeron: “Está bien bueno tu pan, Miguel, ¿por qué no lo vendes?”. La idea quedó en la cabeza y seguido a eso, Miguel acompañó a una de sus hijas a una feria de emprendedores (ella estudia medicina y tiene su propio negocio de cintillos @descosedora), él pidió permiso para poner ahí sus pancitos a la venta junto con los cintillos “y ¡los vendimos todos!”, dice.

Miguel (Ingeniero en Informática de la Universidad Santa María) lleva 6 meses en este proyecto que partió de manera paralela porque estaba en homme office y ya desde el 31 de julio dedicado 100% ya que fue desvinculado durante la pandemia. “Ha sido un proceso desafiante y entretenido a la vez. Yo soy muy sociable y también soy tecnológico, y la mezcla entre hacer algo con las manos y usar la tecnología fácilmente para conectarte con los clientes es un plus del cual me siento orgulloso. Sin Instagram las ventas no hubieran sido lo que son hoy”.

¿Qué es lo que te tiene más contento del proyecto?

Aunque suene cliché, producto de la pandemia, lo que más me tiene feliz es trabajar en casa y recibir los comentarios espontáneos de mis clientes. Me hace feliz al llegar a casa leer los comentarios de los clientes contentos.

¿Cómo llegaste a este nombre que es tan potente?

Luego de la feria de emprendedores, le metí números y vi que podía ser rentable pero que tenía que vender por Instagram, como lo hace @descosedora, mi hija. Entonces, ella me dijo créate un Instagram y listo. Busqué @pandemasamadre pero estaba ocupado, entonces mi hija me dijo: “Papá, @pandemasapadre no está ocupado”. Así que lo tomé y partí. La marca me identifica mucho: yo soy un papá muy fanático de mis tres hijos; la frase “Pan de masa madre hecho por un padre” fue creación mía y me identifica en un 100%”.

¿La familia apoya en el proyecto?

Trabajamos en familia. Mi hija Macarena (25) me ayuda con la marca y con Instagram, Benjamín (14) ve el registro de los pedidos en la plataforma, además reparte los panes en el condominio donde vivimos y también acompaña a repartir los pedidos. Valentina (27) apoya con la gestión del contenido de Instagram, posteo texto que acompaña a algunas fotos. Partimos el 1 de marzo con la cuenta y ya son más de 1.400 nuestros seguidores. Mi señora, Pamela, me ayuda con el despacho de los días viernes y cuando tengo muchos pedidos en un día. Todos colaboran en esta microempresa. Estar en sintonía con mis hijos me ayudó a valorar la importancia de las redes sociales y entender a los jóvenes que serán los clientes adultos del mañana. Alguien que ha comprado alguna vez algo por Instagram seguramente lo seguirá haciendo”.

NO HE POSTULADO A FONDOS, ME HE COSTEADO SOLO CON LA VENTA DEL PAN. HA SIDO UN CRECIMIENTO ORGÁNICO, ES LA PRIMERA COSA QUE HAGO EN MI VIDA LABORAL SIN PRISA, ADECUÁNDOME AL CRECIMIENTO.

En algún momento mencionaste que corres, ¿cómo crees que este espíritu runner (que descubriste hace unos años) influyó en la posibilidad de emprender?

Esta aventura de emprender va de la mano con mi aventura de correr, son procesos muy parecidos… Nunca fui un tipo deportista y siempre tuve una vida muy sedentaria. En enero del 2010 un amigo me dijo: “¿Vamos a correr la maratón de Santiago?”. Yo le dije “estás loco, pero si yo no corro ni una cuadra. Me convenció diciéndome que correr era gratis, que era cosa de ponerse zapatillas, tal vez buena música en el teléfono y que le diera. Así que le di… partí corriendo una cuadra y llegué muerto… día a día iba aumentando un poquito más la distancia: 500 metros, luego 700, 1.000, 2.000 y ya a finales de marzo estaba en 5 kilómetros dignamente. El fin de semana anterior a los 10K del MDS corrí 6 kms. El día de la carrera estaba expectante y motivado, corrí los 10 kilómetros, me emocioné al pasar por la meta; luego de eso no paré, corría por lo que fuera allá estaba yo y a veces con mis amigos y con mi hija. Me lesioné los meniscos, me operé y volví a correr sin problemas. En el 2017 me propuse correr los 21K en la maratón de Santiago, cosa que conseguí hacer en abril del 2018. Fue algo gradual, algo propio que requirió preparación y lo logré. Con el pan pasa lo mismo, nunca pensé estar en un emprendimiento, siempre me ha gustado cocinar, pero de ahí a hacer un emprendimiento en el área de alimentación sana fue un gran e inesperado salto. Volviendo al paralelo con correr, hace dos meses atrás me puse una meta mental de X panes diarios y ya los estoy haciendo, mucho antes de lo imaginé lo logré. Y los seguidores suben y suben en Instagram”.

ENTRENAR PARA CORRER ES PREPARAR CUERPO Y TU MENTE CON UN DESAFÍO. ES LO MISMO QUE ESTOY HACIENDO AHORA CON @pandemasapadre SON PROCESOS EQUIVALENTES, SE REQUIERE DEDICACIÓN Y PERSEVERANCIA.

¿Qué consejos le darías a otros que tienen ganas de partir con un emprendimiento?

“Si tienes los recursos para partir, hazlo de una vez y parte con lo que sea.Tener las ganas y perseverar, no hay fórmulas mágicas, aunque partir con la idea en el momento oportuno ayuda mucho a que un negocio se desarrolle de buena forma. Hay que atreverse, es la mejor recomendación que puedo dar. Y desde el punto de vista práctico y terrenal: usen de Instagram, Whatsapp Bussines y el NIC name para estar en internet. Compren de un buen teléfono móvil porque será clave para interactuar con tus clientes de hoy y de mañana”.

¿Cuál es la proyección para el 2021 con el negocio?

“Para el 2021 tengo planificado seguir creciendo y adaptando los espacios del lugar donde vivo hoy. Lo que sí me gustaría evaluar es poder contar con un centro de producción que me permita aumentar la producción y llegar a más clientes para entregar un pan sano y lograr así un aporte al alimentarse mejor, si consigo una casa que tenga este espacio, sí o sí la tomaré”.

“‘Si tu pan es bueno, cualquier maquinaria que compres hoy, al par de meses ya te quedará corto y tendrás que comprar el tamaño que sigue’, eso me comentó un panadero artesanal, y hasta ahora así se ha dado…”.