Sabemos perfectamente lo brutal que puede ser nuestro sol en Santiago. Esa mezcla de calor seco, radiación altísima y aire denso hace que cualquier paseo de cinco minutos se sienta como atravesar el desierto de Atacama.
En medio de esa lucha diaria con el sol, probé Anthelios UV AIR FPS 50+ de La Roche-Posay, durante dos semanas. ¿Mi veredicto? Te lo cuento, toma nota!
¿Qué promete este bloqueador?
Antes de entrar en mi experiencia, te cuento brevemente lo que La Roche-Posay dice sobre este producto:
- Textura ultra liviana, tipo “aire”.
- Protección SPF 50+ contra rayos UVA y UVB.
- Con niacinamida (calma la piel) y ácido hialurónico (hidrata).
- Acabado matificante (controla el brillo).
- No comedogénico, ideal para pieles sensibles y grasas.
Ya con eso, las expectativas estaban altísimas. Lo que más me entusiasmaba era la idea de usar un bloqueador sin terminar con la cara brillosa o pegajosa, algo que me pasa casi siempre.
Primera aplicación: amor a primera textura
El primer día que lo usé fue una mañana de esas en que ya a las 9 am estamos a 25°C. Abrí el frasco (es de 40 ml, ojo, tamaño más bien pequeño) y lo primero que noté fue lo liviano que es el producto. Es más líquido que una crema, como un suero espeso.
Lo apliqué después de mi hidratante habitual y antes del maquillaje. Se absorbió rapidísimo y, no dejó ni un rastro blanco. Tampoco esa sensación pastosa que odio de muchos bloqueadores. Se sintió como una capa protectora invisible pero muy cómoda.
¿Y en el caos santiaguino?
Ese mismo día tuve que salir a hacer muchas cosas, caminé varias cuadras al sol y después regresar a la oficina con aire acondicionado. Todo ese cambio de ambientes fue la verdadera prueba.
Resultado: mi cara no se derritió, ni brillaba como lamparita a las dos horas. Me aguantó dignamente toda la mañana. Ya cerca de las 3 de la tarde, noté algo de brillo en la zona T, pero nada que un papelito matificante no arregle.
¿Funciona con maquillaje?
Totalmente. Probé este bloqueador con base, con BB cream y también solo con corrector. En ningún caso se me cuarteó el maquillaje ni se formaron esas pelotitas molestas. Es más, sentí que mejoró cómo se veía mi piel, probablemente gracias a la niacinamida, que me ayudó con unas rojeces que siempre tengo en los cachetes.
Además, se lleva bien con polvos. Así que si eres fan del maquillaje, este bloqueador es un excelente primer paso en tu rutina.
¿Reaplicar en el día? Sí, pero fácil
Algo que me encantó es que, como es tan liviano, puedes reaplicarlo sin sentirte empastada. Incluso me atreví a poner un poco sobre el maquillaje, con toquecitos suaves, y no arruinó nada.
Igual, en días de mucho calor o si vas a estar todo el día en exteriores, es clave reaplicar cada 3 o 4 horas. No es resistente al agua ni al sudor extremo, así que no es para un día de playa, pero sí perfecto para la ciudad.
Lo que me encantó
- Es tan liviano que a veces olvidaba que lo tenía puesto.
- No dejó residuos ni sensación grasosa.
- Aguanta bien el día a día urbano.
- Se lleva excelente con el maquillaje.
- No me sacó ni un solo granito (¡milagro!).
Lo que podría mejorar
- No es resistente al agua, así que no sirve para actividades más extremas.
- En pieles muy grasas, el efecto mate no dura 12 horas como promete.
- Me encantaría que viniera en un formato más grande.
Mi veredicto final
Después de dos semanas bajo el sol santiaguino, puedo decir que sí, el Anthelios UV AIR FPS 50+ de La Roche-Posay es un excelente bloqueador solar para uso urbano diario.
No te va a dejar la piel mate todo el día si eres muy grasa, pero sí te va a proteger bien, sin incomodarte y sin dejarte la cara como un espejo. Para mí, eso ya lo convierte en un aliado diario imprescindible.



