HomeTENDENCIASSALUD¿Pensando en ...

¿Pensando en circuncidar a tu hijo? Ten esto en consideración

Vacaciones de verano, menos estrés escolar, mejor clima y más tiempo para controles médicos: razones que hacen de esta época el momento ideal para una circuncisión pediátrica. Tomar decisiones médicas por nuestros hijos nunca es simple, y cuando se trata de una intervención quirúrgica, las dudas se multiplican. La circuncisión es uno de esos procedimientos que suele generar preguntas, mitos y opiniones cruzadas, especialmente entre madres que buscan lo mejor para la salud y bienestar de sus hijos.

Aunque se trata de una de las cirugías más antiguas de la historia médica, la circuncisión sigue siendo hoy una de las intervenciones más frecuentes en la población pediátrica masculina. “Es un procedimiento seguro y relativamente simple que, cuando está médicamente indicado, puede prevenir infecciones y resolver problemas como la fimosis severa, que afecta directamente la calidad de vida del niño”, explica el Dr. Raúl Ramírez Martínez, cirujano urólogo pediátrico de Clínica INDISA.

¿En qué consiste la circuncisión?

La circuncisión implica la extirpación parcial o total del prepucio, es decir, la piel que cubre el glande del pene. En niños, este procedimiento se realiza con anestesia mixta —local asociada a anestesia general—, lo que permite disminuir los riesgos y asegurar que el pequeño no experimente dolor ni estrés durante la intervención.

Uno de los aspectos que tranquiliza a muchas familias es que se trata de una cirugía ambulatoria. Esto significa que el niño puede volver a casa el mismo día, acompañado de sus padres, y continuar la recuperación en un entorno familiar y conocido.

¿Cuándo es realmente necesario operar?

No todos los niños necesitan una circuncisión, y ese es un punto clave que los especialistas recalcan. El Dr. Ramírez es enfático: este procedimiento solo debe realizarse cuando existe una indicación médica clara.

Entre los casos más frecuentes se encuentran:

  • Fimosis severa que persiste después de los 3 o 4 años.
  • Infecciones urinarias recurrentes.
  • Inflamación repetitiva del prepucio, conocida como balanitis.
  • Malformaciones de la vía urinaria asociadas.
  • Balanitis Xerótica Obliterante, una inflamación crónica que endurece la piel y le da un aspecto blanquecino al glande y al prepucio.

En ausencia de estas condiciones, no se recomienda realizar la cirugía de manera preventiva o por razones estéticas, y siempre debe ser un especialista quien evalúe cada caso de forma individual.

Beneficios reales de la circuncisión

Cuando está correctamente indicada, la circuncisión ofrece beneficios médicos comprobados. “Como todo procedimiento quirúrgico, conlleva beneficios y riesgos que deben evaluarse cuidadosamente. La evidencia científica respalda sus ventajas cuando existe una indicación médica clara”, señala el especialista.

Entre los principales beneficios destacan la reducción significativa del riesgo de infecciones del tracto urinario, la disminución de episodios de balanitis y la prevención de la parafimosis, una condición dolorosa en la que el prepucio queda atrapado detrás del glande. Además, facilita la higiene genital diaria y reduce la inflamación crónica del prepucio y el glande.

Eso sí, los expertos coinciden en que estos beneficios no justifican su realización en todos los niños, reforzando la importancia del diagnóstico médico y la asesoría profesional.

¿Por qué el verano es el mejor momento para operarlos?

Para muchas familias en Santiago, el verano no solo significa vacaciones, sino también una oportunidad ideal para programar procedimientos médicos. En el caso de la circuncisión pediátrica, las ventajas son claras.

1. Clima y condiciones ambientales favorables
El verano reduce la circulación de virus respiratorios típicos del invierno, que podrían complicar el postoperatorio. Además, las mayores horas de luz natural influyen positivamente en el ánimo del niño durante la recuperación.

2. Recuperación sin estrés escolar
Sin clases, pruebas ni rutinas académicas, los niños pueden enfocarse exclusivamente en recuperarse. “Esto reduce el estrés, mejora la disposición del paciente y favorece una cicatrización más rápida y efectiva”, indica el Dr. Ramírez.

3. Tiempo suficiente para controles y cuidados
La recuperación suele durar entre siete y diez días, aunque se recomienda evitar el mar y la piscina durante aproximadamente cuatro semanas. Al realizar la cirugía al inicio del verano, las familias cuentan con el tiempo necesario para completar los controles postoperatorios y asegurar que el niño vuelva al colegio completamente recuperado.

Una decisión informada y acompañada

La circuncisión es un procedimiento seguro y efectivo cuando está médicamente indicado, pero no debe tomarse a la ligera. Informarse, consultar con especialistas y evaluar cada caso en particular es fundamental para tomar la mejor decisión.

spot_img
spot_img
spot_img