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CHERY: 20 años liderando los SUV en Chile

Dos décadas en la industria automotriz chilena no son casualidad. Son el resultado de una marca que supo leer el mercado, anticiparse a las necesidades de las familias y, sobre todo, instalarse en el imaginario local con una propuesta clara: más equipamiento, diseño atractivo y precios accesibles. Así, CHERY cumple 20 años en Chile celebrando una trayectoria que no solo acompañó la evolución del rubro, sino que ayudó a transformarlo.

Para muchas mujeres en Santiago —que hoy buscan seguridad, espacio y eficiencia para compatibilizar trabajo, hijos, estudios y escapadas de fin de semana— la historia de CHERY también se cruza con recuerdos personales: el primer auto propio, el vehículo familiar o ese SUV que permitió salir de la rutina urbana.

El comienzo: cuando el IQ y el Tiggo marcaron una época

El punto de partida se remonta a 2007, cuando llegaron al país los primeros modelos de la marca. El citycar IQ (conocido como QQ en otros mercados) y el SUV Tiggo fueron el debut oficial que marcó el inicio de operaciones y distribución en Chile.

En un mercado que todavía miraba con cautela a las marcas emergentes, CHERY irrumpió con una fórmula que resultó disruptiva: autos bien equipados, diseño moderno y precios competitivos. Rápidamente comenzaron a verse en las calles de Santiago modelos como S21 y A516. Luego vinieron nombres que muchas recordarán: Destiny, Face, Skin —en versión sedán y hatchback— y Beat.

En pocos años, CHERY pasó de ser “la nueva apuesta” a un actor masivo del parque automotor chileno. El crecimiento fue sostenido y estratégico, con una expansión de portafolio que respondía a distintos perfiles de conductoras y familias.

El fenómeno SUV y el liderazgo del Tiggo 2

Si hay un capítulo clave en estos 20 años, es el fenómeno SUV. La familia Tiggo fue evolucionando en diseño, tecnología y calidad, consolidándose como protagonista del mercado nacional.

Durante cinco años consecutivos, la marca logró posicionarse dentro de las SUV más vendidas en Chile. Y en 2025 alcanzó un hito mayor: el CHERY Tiggo 2 se convirtió en el SUV número uno del país, liderando su categoría con 6.245 unidades comercializadas.

No es menor. En un mercado tan competitivo como el chileno, donde las SUV dominan las preferencias, alcanzar ese podio habla de confianza del consumidor y de una propuesta que conecta con las necesidades reales: espacio suficiente para el día a día, buen rendimiento y precios atractivos.

Para muchas santiaguinas, el apellido Tiggo ya es parte de la rutina familiar: el auto para ir al colegio, para cargar las bolsas del supermercado o para escaparse a la playa el fin de semana.

La primera pick-up y una apuesta regional

En paralelo al crecimiento de los SUV, CHERY también dio un paso importante en el segmento de las camionetas con la incorporación de la nueva CHERY Himla, la primera pick-up de la marca en Chile.

Con una carrocería estilo SUV y una caja de carga diseñada para responder a las necesidades latinoamericanas, la Himla marca un hito para la compañía en el país. Ofrece 1.276 litros de volumen, más de 1.000 kilos de capacidad de carga y 36 puntos de amarre integrados. Una combinación que apunta tanto al trabajo como a la vida outdoor, cada vez más valorada por quienes buscan versatilidad sin sacrificar diseño.

Compromiso con el futuro: híbridos enchufables y más autonomía

Pero un aniversario número 20 no solo invita a mirar atrás. También obliga a proyectarse.

CHERY está acelerando su estrategia de electromovilidad en Chile con la introducción de su nueva generación híbrida enchufable (PHEV). Modelos como el Tiggo 7 Pro Max CSH, el Tiggo 8 Pro Max CSH y el Tiggo 9 CSH combinan conducción 100% eléctrica para el uso diario con la versatilidad del motor a combustión para viajes largos.

En cifras, las autonomías eléctricas alcanzan entre 90 y 95 kilómetros en los Tiggo 7 y 8 PHEV, mientras que el Tiggo 9 CSH logra una autonomía total de hasta 1.400 kilómetros. Además, las potencias combinadas superan los 300 HP según versión.

Para una mujer que vive en Santiago y se mueve principalmente en trayectos urbanos —oficina, colegio, trámites— poder circular en modo eléctrico durante gran parte de la semana implica ahorro en combustible y menor impacto ambiental. Y cuando llega el momento de salir de la ciudad, el motor a combustión elimina la ansiedad por la autonomía.

Seguridad y calidad: el salto en estándares

La evolución de CHERY también se refleja en seguridad. Uno de los hitos más relevantes fue el desempeño del CHERY Arrizo 5, que obtuvo cinco estrellas en C-NCAP, marcando un precedente importante en estándares para la marca.

En los años más recientes, distintos modelos de la familia Tiggo han alcanzado calificaciones de cinco estrellas en evaluaciones de ANCAP, uno de los organismos más exigentes en seguridad vehicular. Esto habla de un avance sostenido en plataformas, asistencias a la conducción y tecnología preventiva.

A nivel internacional, el reconocimiento también ha llegado por el diseño. El Tiggo 7 recibió un premio otorgado por la publicación japonesa CarStyling, destacando el lenguaje propio que la marca ha desarrollado globalmente.

20 años que cambiaron el mercado

Mirando en perspectiva, la historia de CHERY en Chile es una línea continua de crecimiento. Desde el IQ que fue el primer auto de muchas familias, pasando por modelos como Face y Skin, hasta el liderazgo actual del Tiggo 2 y la apuesta por híbridos enchufables de alta autonomía.

En un mercado donde las consumidoras están cada vez más informadas y exigentes, cumplir 20 años no es solo un número simbólico. Es la confirmación de una marca que supo adaptarse, mejorar estándares y proyectarse hacia un futuro más eficiente y tecnológico.

Para las mujeres que hoy evalúan cambiar de auto en Santiago —pensando en seguridad, ahorro, espacio y sustentabilidad— esta nueva etapa de CHERY abre una conversación interesante: cómo combinar precio competitivo con tecnología híbrida avanzada sin perder equipamiento ni diseño.

Dos décadas después, la marca ya no es “la nueva apuesta”. Es parte del paisaje automotor chileno y, según su hoja de ruta, quiere seguir siéndolo en la era eléctrica

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