HomeNEWSCULTURAColorear el o...

Colorear el océano

Lo que para muchas personas puede parecer un simple libro para colorear, para dos jóvenes chilenas terminó convirtiéndose en una experiencia artística completa inspirada en uno de los ecosistemas marinos más fascinantes del planeta. Se trata de Mar Rojo, un proyecto independiente creado por Josefina Olivares y Giulia Marchetti, que mezcla ilustración, relatos, música y contenido educativo para transportar a los lectores a las profundidades submarinas de Egipto sin salir de casa.

La iniciativa nació luego de un viaje que cambió completamente la mirada de Josefina Olivares sobre el océano. Mientras exploraba las aguas del Mar Rojo practicando buceo, quedó impactada por la biodiversidad marina, los colores y la sensación de desconexión que produce sumergirse en ese paisaje submarino. Esa experiencia fue el punto de partida para imaginar una propuesta creativa distinta, capaz de transmitir calma, curiosidad y conexión emocional a través del arte.

Para desarrollar el proyecto convocó a la ilustradora chilena Giulia Marchetti, fundadora de Águila Ilustraciones y con más de 15 años de experiencia en proyectos visuales y editoriales. Juntas comenzaron a construir el universo gráfico y narrativo de Mar Rojo, una publicación que busca ir mucho más allá de las clásicas láminas para pintar.

El resultado es un libro ilustrado que combina dibujos originales de especies marinas, relatos inspirados en el océano y herramientas digitales que transforman la experiencia en algo inmersivo y multisensorial. A través de códigos QR, las lectoras pueden acceder a imágenes reales del fondo marino, contenido educativo sobre biodiversidad y playlists especialmente diseñadas para acompañar cada momento de coloreo.

La propuesta conecta con una tendencia que ha crecido con fuerza en los últimos años: el uso del arte y las actividades manuales como herramienta de bienestar emocional. En medio de jornadas laborales intensas, hiperconectividad y rutinas aceleradas, cada vez más personas buscan espacios de pausa que les permitan desconectarse del estrés cotidiano. Y justamente ahí aparece este proyecto.

Más que enfocarse únicamente en el resultado visual, Mar Rojo apunta a generar un momento de calma consciente. Una experiencia que invita a bajar el ritmo, concentrarse en los detalles y reconectar con la creatividad desde un lugar simple y cotidiano.

El fenómeno de los libros para colorear dirigidos a adultos no es nuevo, pero sí ha evolucionado. Hoy ya no se trata solo de rellenar figuras, sino de construir experiencias más completas ligadas al mindfulness, la relajación y el bienestar emocional. En ese contexto, el proyecto de estas dos chilenas destaca por incorporar elementos narrativos, musicales y educativos que enriquecen la experiencia.

Además, el océano se transforma en protagonista absoluto. Cada ilustración busca rescatar especies marinas y poner en valor la biodiversidad submarina del Mar Rojo, una de las zonas más ricas y reconocidas del mundo por sus arrecifes de coral y fauna marina.

La publicación también busca generar conciencia sobre la importancia del cuidado de los océanos, especialmente en un momento donde el cambio climático y la contaminación marina se han convertido en temas urgentes a nivel global. A través de una propuesta amable y visualmente atractiva, las creadoras intentan acercar estos contenidos desde una mirada más emocional y accesible.

“Queríamos crear algo que no solo fuera bonito visualmente, sino que también invitara a desconectarse, aprender y conectar con el mar desde otro lugar”, explican las autoras del proyecto.

Y esa conexión parece especialmente relevante en ciudades como Santiago, donde muchas veces el ritmo urbano deja poco espacio para detenerse. En un escenario donde el autocuidado se ha transformado en prioridad para muchas mujeres, propuestas creativas como esta comienzan a ganar interés no solo como hobby, sino también como pequeñas herramientas de bienestar cotidiano.

Otro punto que llama la atención es el carácter completamente independiente del proyecto. Actualmente Mar Rojo se encuentra en etapa de preventa, una modalidad que permitirá financiar la impresión del libro de manera autónoma y acercarlo directamente a su comunidad.

Este tipo de modelos colaborativos se ha vuelto cada vez más frecuente entre artistas y creadores emergentes, quienes encuentran en las redes sociales y plataformas digitales nuevas formas de desarrollar proyectos sin depender necesariamente de grandes editoriales o marcas.

En paralelo, también refleja cómo las industrias creativas chilenas están explorando formatos híbridos donde convergen ilustración, contenido digital, narrativa y experiencias sensoriales. Algo especialmente atractivo para nuevas generaciones que consumen contenidos de manera mucho más interactiva y emocional.

Detrás de Mar Rojo también hay una historia de amistad, colaboración femenina y creatividad latinoamericana conectando con escenarios internacionales. Mientras Josefina Olivares actualmente vive en Egipto desarrollando proyectos ligados al bienestar y la creatividad, Giulia Marchetti continúa trabajando desde Chile en distintas iniciativas visuales y editoriales.

La mezcla entre ambas miradas permitió construir un proyecto que combina sensibilidad artística, diseño y amor por el océano, logrando transformar una experiencia de viaje en una propuesta que invita a muchas otras personas a detenerse, respirar y sumergirse —aunque sea por un rato— en el mundo submarino.

Porque a veces, en medio del ruido cotidiano, colorear también puede convertirse en una forma de viajar.

spot_img
spot_img
spot_img