Definitivamente, una de las pulseras de salud destacadas este año es Fitbit CHARGE 5, lanzamiento que significó literalmente pasar del blanco y negro al color. Tengo varios meses probándola y quiero compartir mi experiencia. 

Lo primero que me encantó es su diseño, algo muy contemporáneo, que definitivamente permite llevar el CHARGE 5 tanto a los entrenamientos como a una cena importante, porque tiene un chasís compacto (aluminio anodizado y acero inoxidable en los materiales de elaboración de su caja), es elegante y liviana, fue rediseñada con una pantalla OLED en color, principal cambio de la pulsera, que la hace dar un paso adelante. Son 15 gramos en un diseño de lujo, con correas de silicona hipoalergénica suave y flexible; eso sí, la nueva versión no permite montar las correas de los modelos anteriores, porque el anclaje es diferente.

CHARGE 5 queda más cerca de ser un smartwatch. Ya era un hecho que Fitbit había integrado a sus relojes funciones como la medición de saturación de oxígeno en sangre, ritmo cardíaco o la posibilidad de realizar electrocardiogramas, pero con la CHARGE 5 la marca agrega también en la gama de las pulseras deportivas funciones inesperadas; por ejemplo, mide hasta el estrés y sin sacrificar autonomía. Esta pulsera será tu entrenador personal, te acompañará en el día a día con muchas soluciones y, además, puedes dormir con ella para monitorear el sueño.

El tamaño pareciera pequeño, pero está tan bien diseñada que uno ve sin problemas los números y letras. También, cuáles son sus funciones avanzadas; viene con GPS integrado; escáner EDA (sensor de actividad electrodérmica), una de las grandes implementaciones de la Fitbit CHARGE 5, capaz de captar los cambios en la actividad electrodermal en la piel, que produce el estrés; sensor de aceleración de 3 ejes; sensor óptico de frecuencia cardíaca; sensor óptico de SpO2; sensor de temperatura y ECG.

Recibes mensajes. Aunque no puedes hacer ni recibir llamadas, las notificaciones que te llegan se pueden responder con frases predefinidas; no puedes dictar una respuesta porque no tiene micrófono.

Uso deportivo. Para mí es una de las funciones que siempre más desarrollo: tiene alrededor de 23 ejercicios diferentes, tanto actividades de gimnasio como al aire libre: correr, caminar, tenis, natación, pesas, golf, senderismo, yoga, pilates, artes marciales, ciclismo y spinning o distintas modalidades de entrenamiento, como Bootcamp, y de máquinas de gimnasio, como elíptica, máquina de escaleras o carrera en cinta. Se pueden dejar las 6 actividades que más usas en destacados. Las funciones deportivas controlan de forma automática las pausas y reanudación de la actividad cuando uno se detiene o continúa, lo cual es muy cómodo, pues evita estar pendiente de la pulsera durante los entrenamientos.

Fitbit CHARGE 5 va registrando los datos, entrega las métricas detalladas en la app, lo que permite mejorar el rendimiento, los datos se procesan y se convierten en Minutos en zona activa. Algo muy bueno, pero lo mejor es la nueva métrica llamada ‘Nivel de recuperación’, una métrica que toma en cuenta todos los datos de la frecuencia cardíaca, niveles de actividad y eficiencia del sueño y otorga una puntuación al nivel de rendimiento energético actual del usuario. La app recomendará los tiempos de descanso y recuperación adecuados para seguir avanzando.

Lo que más me gustó:

Pantalla OLED a color. Pantalla AMOLED a color que crece en tamaño hasta las 1,04 pulgadas dejando una densidad de 326 ppp; una pantalla que se ve realmente bien bajo cualquier circunstancia de luz gracias al contraste de unos grafismos con colores vivos sobre un fondo completamente negro.

Pantalla táctil muy amigable en la navegación y puedes tenerla siempre encendida (opción que gasta un poco más de batería).

Pantalla super resistente, cuenta con certificación Gorilla Glass 3 contra arañazos y golpes, algo que se agradece al quedar tan expuesta.

Detección automática de actividades.

Registro de Minutos de la zona activa, que ayuda a entrenamientos más eficientes, pues se ve la progresión detallada semana a semana.

GPS integrado. Ofrece tres modos de funcionamiento: Integrado, que usa únicamente el GPS de la pulsera; Teléfono, en el que la app de Fitbit recoge los datos directamente desde el GPS del móvil ignorando el GPS de la CHARGE 5; Dinámico, en el que el dispositivo combina ambos sistemas automáticamente.

Monitoreo 24/7 de la frecuencia cardíaca, con notificaciones acerca de si se está por encima o por debajo de los rangos personales.

Motiva a una práctica regular de mindfulness. La aplicación de Fitbit ofrece 15 sesiones gratuitas de mindfulness para iniciarse en la práctica. Es un modelo orientado al entrenamiento tanto del cuerpo como de la mente.

Batería dura 1 semana, con 5 horas de GPS. En una hora y media la tienes cargada a 100. 50% de la carga en 37 minutos.

Como siempre, la marca destaca en sus métricas de registro de sueño.

Registra el ciclo menstrual.

Precisión en el registro de datos.

Resiste inmersiones de hasta 50 metros.

Lo que me gustó menos:

La CHARGE 5 no ofrece soporte para controlar música desde la pulsera como sí permitía la versión anterior.

Solo se pueden usar las apps propias y no de terceros.

Recibes mensajes, pero no se pueden responder llamadas, ya que no tiene micrófono.

Tiene muchas funciones importantes, exclusivas de pago (Fitbit premium), que se pueden probar gratuitamente los primeros 6 meses en la app.

Valor referencial: $159.000 Dónde: Paris