Santiago ya empieza a latir distinto cuando se acerca una nueva edición de la Maratón de Santiago. Y este 2026, el evento deportivo más masivo del país no solo promete calles llenas de energía, sino también una experiencia mucho más fluida desde antes de cruzar la meta. ¿La gran novedad? Transporte asegurado para las 35 mil personas inscritas.
En una iniciativa inédita, Itaú Chile, junto a la organización del evento y Metro de Santiago, anunció la entrega de 35 mil tarjetas bip! precargadas, incluidas directamente en el kit oficial de cada participante. Un gesto concreto que, más allá del running, conecta a quienes corren con la ciudad de forma simple, rápida y sin estrés.
Menos logística, más foco en correr
Si alguna vez se ha participado —o acompañado— en una maratón, queda claro que el día no empieza en la largada. Parte mucho antes: levantarse temprano, calcular tiempos, definir cómo llegar, evitar atrasos. Este año, ese pequeño gran problema queda prácticamente resuelto.
Cada kit incluirá una tarjeta bip! con dos pasajes cargados, pensados para el traslado de ida y vuelta. Sin filas, sin recargas de última hora, sin depender del efectivo. Llegar al punto de partida será tan simple como pasar la tarjeta y enfocarse en lo importante: vivir la experiencia.
Desde Itaú lo explican de forma directa: la idea es que la única preocupación sea correr. Y eso, en una ciudad como Santiago —donde la logística puede ser un desafío en eventos masivos— marca una diferencia real.
Santiago se adapta a la carrera
Pero esto no viene solo. La ciudad también se prepara para recibir a miles de participantes con una operación especial de Metro que marcará la diferencia.
El domingo 26 de abril, Metro de Santiago adelantará su apertura a las 06:00 horas en las líneas 1, 2, 3 y 5. Es decir, una hora y media antes de lo habitual. Una medida clave considerando que muchas largadas comienzan temprano y requieren desplazamientos desde distintos puntos de la capital. Revisa AQUÍ
Además, se está haciendo un llamado importante: diversificar las estaciones de llegada. Aunque La Moneda suele ser el punto principal, también se recomienda usar alternativas como Los Héroes, Universidad de Chile o Santa Lucía. La idea es simple: evitar aglomeraciones y mejorar los flujos de personas.
Una experiencia más sostenible
Más allá de la comodidad, esta iniciativa tiene un trasfondo relevante: fomentar el uso del transporte público. En tiempos donde la sostenibilidad dejó de ser tendencia para convertirse en necesidad, apostar por soluciones colectivas en eventos masivos es un paso adelante.
Mover a 35 mil personas en transporte público no solo reduce el impacto ambiental, sino que también ordena la ciudad. Menos autos, menos congestión, menos estrés. Más espacio para que Santiago funcione mejor, incluso en medio de una jornada de alta convocatoria.
Un nuevo estándar para el evento
Desde la organización destacan que este tipo de acciones eleva el nivel del evento a estándares internacionales. Y no es exageración. Grandes maratones del mundo integran cada vez más soluciones de movilidad para mejorar la experiencia general.
En ese sentido, la Maratón de Santiago da un paso firme: no solo se trata de correr, sino de vivir una experiencia completa, donde cada detalle importa.
Facilitar el traslado es también una forma de acompañar el proceso previo: meses de entrenamiento, organización personal y planificación. Reducir fricciones logísticas permite enfocarse en el objetivo principal.
Un evento que conecta la ciudad
Hay algo simbólico en todo esto. La maratón, por definición, une puntos de una ciudad. Recorre barrios, cruza avenidas, mezcla historias. Y este año, también conecta de forma concreta a sus participantes con el transporte urbano.
La idea de “conectar la ciudad” deja de ser solo un concepto y se transforma en algo tangible: una tarjeta bip! en mano, un Metro que abre más temprano, una red de transporte que acompaña el evento.
Recomendaciones clave
Para ese día, hay algunas acciones simples que pueden hacer la diferencia:
- Planificar el viaje con anticipación considerando estaciones alternativas.
- Llegar con tiempo, ya que la convocatoria será alta.
- Llevar solo lo necesario para facilitar los desplazamientos.
- Considerar el transporte público como primera opción.
Porque al final, la maratón no es solo la meta: es toda la experiencia.



