Cuando hablamos de salud bucal, casi siempre pensamos en dientes blancos, caries o blanqueamientos. Pero hay una parte clave que suele quedar olvidada: las encías. Y aunque muchas veces se ven como un tema secundario, especialistas advierten que su estado puede impactar mucho más que solo la sonrisa.
En el marco del Día Mundial de la Salud Gingival, que se conmemora cada 12 de mayo, expertos están haciendo un llamado urgente a poner atención a las enfermedades gingivales, especialmente en un país como Chile, donde la prevalencia es altísima.
De hecho, según cifras del Ministerio de Salud, el 90% de la población adulta chilena presenta algún grado de enfermedad periodontal. Un dato que sorprende, considerando que muchas veces los síntomas iniciales parecen “normales”.
El sangrado no es normal
Sangrado al cepillarse, inflamación, sensibilidad o encías enrojecidas suelen pasarse por alto. Muchas personas creen que es algo menor o temporal, pero en realidad pueden ser señales tempranas de enfermedad gingival.
Y ahí está el problema: mientras más se posterga el cuidado, mayores pueden ser las consecuencias.
“El cuidado de las encías es fundamental porque actúan como barrera protectora del organismo”, explica Duniel Ortuño, académico de la Facultad de Odontología de la Universidad de los Andes.
Según el especialista, cuando las encías no están saludables, no solo se compromete la estabilidad de los dientes, también se pueden generar procesos inflamatorios que afectan otras áreas del cuerpo.
Mucho más que un problema dental
En los últimos años, distintos estudios han asociado las enfermedades periodontales con otros problemas de salud como:
- enfermedades cardiovasculares
- diabetes
- inflamación crónica
- e incluso complicaciones metabólicas
Es decir, la salud gingival dejó hace rato de ser un tema exclusivamente odontológico.
Y aunque todavía muchas personas siguen priorizando lo estético —blanqueamiento, alineación o limpieza visual— los especialistas insisten en que las encías deberían ocupar un lugar igual de importante dentro de la rutina diaria.
El error más común: cepillar solo los dientes
Uno de los principales problemas es que muchas rutinas de higiene oral siguen enfocadas únicamente en los dientes.
Cepillado rápido, poca atención a la línea gingival y uso irregular del hilo dental siguen siendo hábitos comunes, especialmente en contextos urbanos acelerados como Santiago, donde muchas veces la higiene bucal termina reducida a “salir del paso”.
Pero cuidar las encías requiere algo más específico:
- buena técnica de cepillado
- limpieza suave en la línea gingival
- uso de hilo dental
- y controles odontológicos periódicos
La importancia de usar productos específicos
Frente a este escenario, distintas marcas han comenzado a desarrollar fórmulas enfocadas especialmente en salud gingival. Una de ellas es Pepsodent, que presentó su pasta dental Gum Expert, diseñada para fortalecer y proteger las encías.
La fórmula incorpora ingredientes como:
- citrato de zinc
- vitamina E
Ambos enfocados en ayudar a combatir inflamación y sangrado, además de mejorar la limpieza en la zona gingival. Según Ortuño, el uso de pastas especializadas sí puede generar diferencias importantes en prevención, siempre que se combine con buenos hábitos.
El hilo dental sigue siendo clave
Aunque muchas veces se evita —por tiempo, costumbre o simplemente flojera— el hilo dental sigue siendo una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades gingivales.
Porque el cepillo no llega a todos los espacios.
Y es justamente entre dientes y encías donde suele acumularse la placa bacteriana que desencadena inflamación.
El impacto emocional también existe
Más allá de lo médico, la salud gingival también tiene un impacto emocional importante.
Encías inflamadas, sangrado o mal aliento pueden afectar:
- la seguridad personal
- la sonrisa
- e incluso la vida social
Por eso, el llamado de los especialistas apunta también a normalizar las consultas tempranas y dejar atrás la idea de que solo se va al dentista cuando hay dolor.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Lo positivo es que gran parte de las enfermedades gingivales son prevenibles si se detectan a tiempo.
Y ahí las claves siguen siendo simples:
- cepillado correcto
- hilo dental
- controles regulares
- y productos adecuados
Pequeños hábitos que pueden evitar problemas mucho más complejos a largo plazo.
Una conversación que recién empieza
En Chile, la salud bucal todavía suele abordarse desde lo urgente o lo estético. Pero el foco está cambiando.
Cada vez hay más conciencia de que cuidar las encías no es solo una cuestión de sonrisa, sino de bienestar integral.
Porque sí, las encías hablan.
Y muchas veces dicen más sobre nuestra salud de lo que creemos.



