El running femenino ya no es una tendencia pasajera: es una realidad que se vive a diario en parques, ciclovías y calles de Santiago. Cada vez son más las mujeres que se calzan las zapatillas para correr, ya sea por bienestar, salud mental o como una forma de reconectar con su propio cuerpo en medio del ritmo urbano. Un reflejo de este crecimiento será el sábado 21 de marzo de 2026, cuando miles de corredoras participen en una nueva edición de Women’s Night Out, la única corrida nocturna del país exclusiva para mujeres, que transforma la ciudad en un espacio seguro para moverse con confianza.
Pero este auge también trae una pregunta clave: ¿cómo entrenar de manera responsable para evitar lesiones y sostener el running en el tiempo? Para responderla, el atleta Under Armour y kinesiólogo Alonso Romero pone el foco en algo que muchas veces se pasa por alto: crear buenos hábitos desde el inicio.
“Hoy muchas personas deciden simplemente ponerse las zapatillas y salir a correr. Eso es positivo, pero lo ideal es contar con apoyo e instrucciones claras sobre cómo partir y qué hábitos desarrollar para correr de forma segura”, explica. Y es que, aunque correr parece un gesto simple y natural, el impacto que recibe el cuerpo es alto y acumulativo.
La fuerza como aliada del running
Uno de los puntos que Romero enfatiza con mayor fuerza es el entrenamiento de fuerza, especialmente en mujeres que recién se inician o que retoman el running después de una pausa. “El impacto que recibe el cuerpo al correr es muy alto y muchas veces lo subestimamos. El trabajo de fuerza es clave para disminuir el riesgo de lesiones, algo que vemos incluso en atletas de alto rendimiento, que entrenan fuerza dos o tres veces por semana de manera constante”.
Este trabajo no debería ser algo puntual, sino un hábito que se mantenga en el tiempo y que se complemente con una buena nutrición, descanso adecuado e indumentaria específica para correr. En cuanto a las zonas a priorizar, el kinesiólogo recomienda poner especial atención en el tren inferior y la zona media, sin dejar de lado el tren superior como apoyo.
“Los ejercicios unilaterales son especialmente importantes porque simulan el gesto de correr. Además, el entrenamiento de fuerza debe incorporar trabajos de potencia, velocidad y pliometría para lograr un enfoque integral”, detalla.
Planificar también es cuidarse
Otro error frecuente es creer que más siempre es mejor. “Muchas veces pensamos que entrenar todos los días o incluso en doble jornada es lo correcto, pero eso genera un estrés físico y psicológico innecesario”, advierte Romero. La clave está en definir primero el objetivo: ¿corro por salud, por bienestar o para cumplir una meta concreta como un 5K, 10K o una media maratón?
Con ese objetivo claro, se puede estructurar una semana equilibrada. En general, la recomendación es realizar dos a tres sesiones de running por semana, complementadas con dos a tres sesiones de fuerza, dejando espacio real para la recuperación.
Recuperar también es entrenar
En un contexto urbano como Santiago, donde muchas mujeres combinan trabajo, familia y entrenamiento, el descanso suele ser lo primero que se sacrifica. Sin embargo, Romero es enfático: “El cuerpo necesita entre 12 y 24 horas para recuperarse tras una sesión. Recuperar no es solo parar, implica hidratarse, alimentarse bien y, cuando es posible, incluir masoterapia o sesiones de relajación”.
Si bien el sueño es el factor más relevante, la recuperación debe entenderse como un proceso multifactorial. La calidad del descanso, la gestión del estrés y la alimentación influyen directamente en cómo el cuerpo asimila el entrenamiento.
Zapatillas, progresión y escucha corporal
El calzado adecuado es otro elemento clave para disfrutar el running sin molestias. “Hoy existe una enorme variedad de zapatillas y no siempre es fácil elegir. Un calzado correcto permite reducir el impacto que recibe el cuerpo y mejora la experiencia deportiva”, explica Romero.
Para quienes están retomando el running tras una pausa o una molestia leve, la recomendación es clara: volver de forma progresiva, controlar el volumen semanal y, si es necesario, alternar caminar y correr. Escuchar al cuerpo no es señal de debilidad, sino de inteligencia deportiva.
“Correr no es competir con quien va al lado, sino desafiarse a uno mismo. Y si aparecen molestias, no hay que ocultarlas, porque una molestia mal manejada puede transformarse en una lesión más grave”, advierte.
Correr para quedarse
Finalmente, Romero resume el running saludable en tres claves simples pero potentes: tener claro el objetivo y que no sea solo una moda; complementar siempre el running con entrenamiento de fuerza; y entender que no gana quien corre más fuerte, sino quien es constante y persevera en el tiempo.
Estas recomendaciones cobran especial sentido en la antesala de Women’s Night Out 2026, que se realizará el sábado 21 de marzo, con largada cerca de las 20:30 horas, distancias de 5K y 10K y punto de inicio en la Plaza de la Aviación. Las inscripciones ya están abiertas en wnorun.com, invitando a más mujeres a sumarse al running de forma informada, segura y sostenible.
Esta nueva versión cuenta con Under Armour como sponsor técnico deportivo oficial, vistiendo a todas las participantes con una polera técnica exclusiva diseñada especialmente para correr de noche, combinando comodidad, diseño y tecnología. A este espíritu se suman marcas como Enel, Rexona, Caja Los Andes, IM2, Paris, Toyota, ACHS, Nosotras y Gatorade, que creen en el deporte como motor de bienestar y comunidad.



