Todo lo que comiste, perdiste y ganaste en estas Fiestas Patria. Esta es la semana donde la mayoría de los chilenos y chilenas miran con horror el veredicto final de lo que dice la pesa. Estamos en el post 18, esos días en que tenemos caña moral por todo lo que comimos, tomamos y gastamos. Es la semana donde casi todo Chile se promete bajar esos kilos de más, hacer dieta y concretar esa inscripción al gimnasio olvidada, porque ¡sorpresa! Estamos a pocos meses de partir la época estival y comenzamos con el slogan “por un verano sin polera”. 

Es increíble ver cómo en Chile, hemos normalizado este comportamiento errático y por cierto tan poco saludable. Pareciera que los excesos son “permitidos” en ciertas fechas, y luego, debemos castigarnos porque así, compensamos no solo la balanza que nos indica nuestro peso, sino que también nuestro bolsillo. 

Porque si bien, estaba “normalizado” que las familias gastaran unos $150.000 pesos en comida y bebestibles en las fiestas, con la inflación de este año, esta cifra, les aseguramos que se duplicó. Para muestra un botón: si el anticucho solía valer entre $3.000 a $5.000 pesos, este año, debido al alza de la carne, bordeó los $8.000. 

Pero gastar dinero en alimentos poco saludables, con conocimiento que lo son y que nos hacen daño, no es algo exclusivo de Fiestas Patrias. En mayo de este año, la Asociación Chilena de Gastronomía (ACHIGA) junto al departamento de estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC), alertó que las ventas en comida rápida en nuestro país han aumentado en un 44,7% durante el primer trimestre de 2022. 

Lo que nos lleva a pensar en nuestra cultura donde todo lo relacionamos con comer. ¿Hay algún evento en nuestro país donde no estén involucrado comer y beber? La respuesta es no. Por otra parte, una persona en una sola salida a un restaurante promedio, puede gastar entre $40.000 a $80.000 pesos. Sin embargo, esa misma persona encuentra que gastar $100.000 pesos mensuales en un plan de bienestar, gimnasio o entrenamiento, es un derroche.   

Por ende, nos encontramos con que el precio NO es determinante a la hora de inscribirse en un gimnasio, en una plataforma online de entrenamiento o para comer saludable, sino que es la cultura del chileno y de la chilena de pensar que está bien gastar dinero en comida que le gusta, aunque sea dañina, pero que es un despilfarro invertir en su salud o en actividades que podrían prevenir molestias, dolores o enfermedades, como lo son disciplinas como el yoga, el full body, stretching, Hit Funcional, y tantas otras. 

Sin duda, esto es el resultado de la falta de políticas públicas y campañas en Chile en torno a este tema, que permitan cambiar el chip de que seguir un menú saludable solo está indicado para cuando hay sobrepeso u otras enfermedades asociadas y que consiste en comer solo lechuga. Es hora de concientizar que es una inversión para ti y tu familia en términos de salud, hábitos y de bienestar no solo físico, sino que mental y emocional. Dicho de otro modo, es una muestra de autoestima, conexión y amor por los tuyos. Y si se trata de dinero, es una inversión, porque de seguro ahorrarás en medicamentos e idas a la consulta por enfermedades y molestias que podrías prevenir viviendo de una forma más sana.

También es importante entender que priorizar el bienestar, es una forma de romper de una buena vez con el ciclo vicioso que tenemos los chilenos y chilenas con la comida, el verla como una forma de compensar nuestras penas, la única forma de celebrar nuestras alegrías y de demostrar amor por otros. 

Nosotros, en EtrainingClub estamos trabajando en este tipo de concientización que es vital para tener un país saludable. Incluso hoy contamos con Fremium, una versión gratis que le permite a cualquiera acceder a través de un dispositivo a nuestra plataforma de entrenamiento de videos on demand sin restricción de tiempo y desde donde guste y en los horarios que más le acomoden. 

Y si nos ponemos un poco más acuciosos, nuestro plan mensual, cuesta menos que un combo de comida chatarra y la membresía anual vale menos que unas dos idas a un restaurante promedio. 

Así que dejamos la pregunta abierta ¿Dónde están tus prioridades hoy?

Por: Diego Rojas, Founder & Ceo de eTrainingClub