En Santiago el verano se vive con música, expectativas y muchas conversaciones que empiezan con “¿supiste…?”. Y esta vez, el comentario viene directo desde la escena urbana: Bad Bunny Chileno, el tributo oficial del artista puertorriqueño en nuestro país, acaba de estrenar su versión de “No me quiero casar”, un movimiento que no solo suma un nuevo logro a su carrera, sino que también conecta directamente con la inminente visita de Bad Bunny a Chile.
Para quienes siguen de cerca la cultura pop, los conciertos y el pulso musical del país, este lanzamiento no pasa desapercibido. Menos aún considerando que el artista original se presentará en Santiago los días 9, 10 y 11 de enero, inaugurando en Chile su gira mundial “Debí tirar más fotos”, un tour que tiene una particularidad que entusiasma a sus fans: una canción exclusiva dedicada a cada país.
Un estreno que llega en el momento justo
El estreno del videoclip de estudio musical de “No me quiero casar” marca un nuevo hito para Bad Bunny Chileno (@bad_bunny_chileno), consolidándolo como uno de los tributos más sólidos y profesionales del panorama urbano nacional. No se trata solo de cantar bien o parecerse al artista original, sino de construir una experiencia completa que dialogue con el universo estético y musical de Bad Bunny.
Este lanzamiento llega después de su exitoso Tiny Desk, producido localmente, que logró una alta visualización en redes sociales y una recepción muy positiva del público. Ese formato íntimo y cuidado dejó claro que detrás del proyecto hay más que entusiasmo: hay método, estudio y una propuesta artística bien pensada.
¿La canción de Chile?
La apuesta es clara. Bad Bunny Chileno asegura que “No me quiero casar” será la canción que Bad Bunny dedicará a Chile durante su paso por el país. Y aunque la confirmación oficial solo llegará con los conciertos, los argumentos no son menores.
En el videoclip original del tema, ambientado en una celebración de Año Nuevo, Bad Bunny canta la frase “2026 y yo sigo soltero”, una línea que conecta directamente con el inicio del año y con el hecho de que Chile será el primer país que visite el artista en 2026. Una coincidencia que, para muchos, tiene más de señal que de casualidad.
Estética, detalle y obsesión por lo bien hecho
El nuevo videoclip del tributo no solo destaca por lo musical. La propuesta visual es uno de sus puntos fuertes. En él, Bad Bunny Chileno aparece utilizando el mismo outfit que el artista ha lucido recientemente en sus shows en Puerto Rico y Centroamérica, replicando con precisión el estilo, la estética y la puesta en escena que tanto revuelo ha causado con el concepto de “la Casita”.
Ese nivel de detalle no es improvisado. Detrás del proyecto hay una mirada analítica y disciplinada que sorprende a quienes recién lo conocen.
“Este proyecto nace desde la admiración, pero también desde un trabajo muy riguroso”, explica el artista. “Soy Ingeniero Civil Químico de profesión y siempre he abordado este tributo con la misma disciplina y método: estudiar cada detalle, desde la música y la imagen hasta la puesta en escena. Mi objetivo no es solo imitar, sino rendir un homenaje de alto nivel”.
Un tributo que mira más allá de Chile
Aunque el foco hoy está puesto en Santiago y en la visita de Bad Bunny, el proyecto tiene ambiciones mayores. Bad Bunny Chileno proyecta internacionalizar su propuesta durante 2026, llevando este homenaje a nuevos mercados y consolidando una marca artística que combina pasión, profesionalismo y una conexión genuina con el fenómeno cultural que representa Bad Bunny.
En un escenario donde los tributos suelen ser vistos como algo pasajero, este caso rompe el molde. Aquí hay estrategia, narrativa y una lectura muy clara de cómo se consume música, imagen y espectáculo en la actualidad.
Música urbana, identidad y conversación
Para el público femenino que vive en Santiago —que trabaja, se mueve por la ciudad, consume cultura digital y comenta estos temas entre amigas— este tipo de proyectos no solo entretienen. También abren conversaciones sobre identidad, admiración, disciplina y cómo la música urbana se ha transformado en un lenguaje común que cruza generaciones y estilos de vida.
Mientras se acerca la fecha de los conciertos y crecen las teorías sobre cuál será la canción elegida para Chile, el estreno de “No me quiero casar” ya cumplió su objetivo: instalarse en la conversación, sumar reproducciones y reforzar la idea de que este verano será inolvidable para las fans de Bad Bunny.
El nuevo videoclip de Bad Bunny Chileno ya está disponible en su canal de YouTube.
Para más información y novedades, puedes seguir sus redes sociales en @bad_bunny_chileno.



