Los autos ya no son solo autos. Y lo que mostró Geely Auto Group en Auto China 2026 confirma que la industria automotriz está entrando en una nueva etapa donde inteligencia artificial, automatización y conectividad comienzan a mezclarse con la vida cotidiana mucho más rápido de lo que imaginábamos.
La gran estrella fue el debut mundial del EVA Cab, el primer robotaxi desarrollado específicamente para movilidad autónoma eléctrica. Un vehículo que parece salido de una película futurista, pero que ya tiene fecha de aterrizaje: comenzará a operar comercialmente en China durante 2027.
Y sí, aunque desde Chile esto todavía pueda sentirse lejano, lo cierto es que este tipo de avances terminan impactando directamente la forma en que nos moveremos en ciudades como Santiago.
El robotaxi ya no es ciencia ficción
Durante años, los robotaxis fueron una promesa tecnológica. Conceptos, pruebas, prototipos. Pero Geely decidió dar un paso más concreto.
El EVA Cab fue desarrollado junto a AFARI Technology y CaoCao Mobility, y no está pensado como un auto tradicional adaptado para conducción autónoma. Fue diseñado desde cero para eso.
La idea detrás del proyecto es clara: vehículos eléctricos completamente autónomos, capaces de transportar pasajeros sin conductor y operando bajo sistemas de inteligencia artificial avanzados.
Pero lo más interesante es cómo Geely está planteando este cambio: no solo como transporte, sino como un ecosistema tecnológico completo.
Seguridad nivel “cuántico”
Uno de los conceptos que más llamó la atención en Auto China 2026 fue la llamada “seguridad cuántica”.
El EVA Cab incorpora una arquitectura electrónica denominada EEA 4.0, que utiliza cifrado cuántico para proteger datos, actualizaciones remotas y operaciones digitales del vehículo.
Traducido al lenguaje cotidiano: el auto está diseñado para proteger de mejor manera toda la información que genera y utiliza, algo que será cada vez más relevante en vehículos completamente conectados.
Porque si el futuro del automóvil depende de datos e inteligencia artificial, la ciberseguridad deja de ser un detalle técnico y pasa a ser prioridad.
Un computador sobre ruedas
Más que un vehículo, el EVA Cab parece una plataforma tecnológica móvil.
Integra chips de NVIDIA y Qualcomm capaces de superar los 3.000 TOPS de capacidad de procesamiento. Eso significa que puede analizar enormes cantidades de información en tiempo real para reaccionar frente a escenarios complejos de conducción autónoma Nivel 4.
En términos simples: el auto puede tomar decisiones prácticamente solo en la mayoría de las situaciones.
Y para lograrlo necesita “ver” el entorno con precisión extrema.
Detectar obstáculos a 600 metros
El robotaxi incorpora un sistema LiDAR digital de 2.160 líneas, el primero de este tipo en el mundo según Geely.
¿La gracia? Puede detectar objetos hasta a 600 metros de distancia y generar millones de puntos de información por segundo.
Eso le permite construir un mapa tridimensional del entorno en tiempo real, algo fundamental para la conducción autónoma.
Aunque todavía falta para ver algo así circulando por Santiago, la velocidad con que avanza esta tecnología hace pensar que el cambio podría llegar antes de lo esperado.
Mucho más que un auto
El EVA Cab fue solo una parte de la exhibición.
Geely aprovechó Auto China 2026 para mostrar todo su ecosistema tecnológico IA 2.0, una estrategia que busca integrar:
- vehículos eléctricos
- inteligencia artificial
- robots humanoides
- baterías avanzadas
- y sistemas de carga ultrarrápida
Entre las novedades destacó “Eva”, un robot humanoide con inteligencia artificial pensado como asistente dentro del ecosistema de movilidad.
Sí, suena futurista. Pero también refleja hacia dónde apunta hoy la industria automotriz china: transformar la experiencia completa de movilidad, no solo fabricar autos.
Carga ultrarrápida y baterías del futuro
Otro punto importante fue la presentación de arquitectura de 900V y tecnología de carga 12C, diseñada para reducir drásticamente los tiempos de carga.
A eso se suma el desarrollo de baterías de estado sólido, consideradas uno de los próximos grandes saltos de la electromovilidad por su mayor autonomía y seguridad.
La carrera por liderar la IA automotriz
Más allá del impacto visual de los lanzamientos, lo que realmente está ocurriendo es una carrera tecnológica global.
Y China quiere liderarla.
Geely confirmó además que se convirtió en el primer fabricante automotriz del mundo en obtener la certificación ISO 8800 vinculada a seguridad en inteligencia artificial aplicada a vehículos.
Detrás de todo esto está el Centro de Computación Inteligente Xingrui, infraestructura tecnológica que sostiene el desarrollo de modelos avanzados de comportamiento autónomo.
La marca incluso habla de vehículos capaces de desarrollar “juicio propio” gracias a sistemas de aprendizaje continuo.
¿Qué significa esto para el futuro?
Aunque todavía falta para ver robotaxis autónomos masivos en Chile, lo presentado por Geely deja una señal clara: la industria automotriz está cambiando mucho más rápido de lo que parece.
Y probablemente el futuro no pase solo por autos eléctricos, sino por vehículos inteligentes capaces de interactuar, aprender y moverse solos.
La pregunta ya no es si ocurrirá.
La pregunta es cuándo llegará a nuestras ciudades.



