Hay días en que Santiago simplemente suena demasiado fuerte. Entre el tráfico, las conversaciones cruzadas, las notificaciones que no dejan de llegar y ese ruido de fondo permanente que parece acompañarnos a todas partes, encontrar un momento de desconexión se ha vuelto casi un lujo. Quizás por eso cada vez valoro más esos pequeños accesorios tecnológicos que realmente aportan algo a la vida diaria y no se quedan solo en una lista de especificaciones.
Eso fue justamente lo que pensé cuando llegaron a mis manos los nuevos Klip Xtreme EdgeBuds Ultra, unos audífonos inalámbricos que prometen cancelación activa de ruido híbrida, buena autonomía y una experiencia capaz de acompañar tanto una jornada de trabajo como una sesión de entrenamiento.
Como siempre, más que quedarme con lo que dice la ficha técnica, decidí probarlos en escenarios reales: caminando por Santiago, trabajando desde una cafetería, contestando llamadas en movimiento y, por supuesto, corriendo. Y debo reconocer que hubo algo que me conquistó desde el primer uso.

El ruido desaparece… o al menos deja de ser protagonista
La característica estrella de estos audífonos es su sistema de cancelación activa de ruido híbrida (ANC), capaz de bloquear hasta 40 dB del ruido ambiente. Suena muy técnico, pero la diferencia se entiende realmente cuando te los pones.
Activé la función ANC mientras viajaba en metro. No fue que el mundo desapareciera por completo, porque eso simplemente no ocurre, pero sí sentí que el entorno bajó varios niveles de intensidad. El ruido dejó de competir con la música y pasó a un segundo plano. Y ahí está la verdadera gracia. No se trata de vivir aislada del mundo, sino de recuperar el control sobre lo que quieres escuchar. Para quienes pasan buena parte del día moviéndose por la ciudad, esa sensación se agradece muchísimo.
Modo transparencia, un detalle que terminé usando todos los días
Algo que me suele pasar con los audífonos modernos es que muchas veces incluyen funciones que terminan siendo más marketing que utilidad real. Pensé que el modo transparencia sería una característica de “estas”, secundaria, pero terminé utilizándola constantemente. Al caminar por la ciudad, cruzar calles o pedir un café, poder escuchar lo que ocurre alrededor sin quitarse los audífonos resulta mucho más práctico de lo que imaginaba.
Es una función simple que sirve durante todo el día.
Las llamadas también importan
No todo es música o podcasts. Muchas (os) trabajamos mientras nos movemos de un lugar a otro, y eso significa contestar llamadas prácticamente en cualquier parte. Aquí los EdgeBuds Ultra incorporan tecnología ENC (Environmental Noise Cancellation) en sus micrófonos, diseñada para reducir el ruido ambiente durante las conversaciones. La diferencia se nota.
Durante las pruebas realicé llamadas caminando por avenidas con tráfico, en exteriores e incluso en zonas con bastante ruido de fondo. La voz se escuchó clara y las personas al otro lado de la línea no tuvieron problemas para entender lo que decía.
No reemplaza un entorno silencioso, por supuesto, pero sí mejora significativamente la experiencia.
También los puse a prueba corriendo
La experiencia fue positiva en running. Su certificación IPX4 les permite resistir sudor y salpicaduras, algo fundamental para quienes entrenamos al aire libre durante todo el año. Además, el ajuste resultó cómodo y estable durante los entrenamientos.
No están pensados para deportistas extremos ni para quienes buscan un audífono específicamente diseñado entrenamientos de alta intensidad, pero para salir a correr por la ciudad cumplen perfectamente.
Y aquí hay otro punto importante: la cancelación de ruido también ayuda a disfrutar mucho más la música durante el entrenamiento en el gimnasio.
Sonido equilibrado para el día a día
Muchas veces las marcas intentan impresionar con graves exagerados o perfiles sonoros demasiado artificiales.
Los EdgeBuds Ultra optan por otro camino.
Sus controladores de 13 mm entregan un sonido equilibrado, con bajos presentes, voces claras y suficiente detalle para disfrutar distintos estilos musicales.
No son audífonos audiófilos ni buscan competir con modelos que cuestan varias veces más. Su apuesta es ofrecer una experiencia consistente para acompañar la rutina diaria, y eso lo logran bastante bien.
Una batería que da tranquilidad
Si hay algo que me molesta de los audífonos inalámbricos es tener que preocuparme constantemente de la carga. Afortunadamente no fue el caso.
Los EdgeBuds Ultra ofrecen hasta 20 horas de autonomía con ANC activado y hasta 26 horas de uso total sin cancelación de ruido, apoyados por un estuche que permite múltiples recargas adicionales.
Además, incorporan una pantalla LED que muestra el nivel de batería, un detalle pequeño que termina siendo sorprendentemente útil.
Lo mejor de los EdgeBuds Ultra
Después de varios días de uso, creo que sus principales fortalezas son bastante claras:
La cancelación activa de ruido realmente marca una diferencia en entornos urbanos, las llamadas funcionan mejor de lo esperado, la batería entrega tranquilidad y el diseño resulta cómodo para largas jornadas de uso.
A eso se suma una resistencia adecuada para entrenar y una experiencia general que transmite equilibrio.
Un valor muy asequible.
¿Hay algo que mejoraría?
Sí, porque ningún producto es perfecto.
Me habría gustado un ajuste un poco más deportivo para entrenamientos intensos y quizás un perfil sonoro con algo más de profundidad para quienes disfrutan una experiencia musical más premium.
Tampoco debemos esperar que el ANC elimine absolutamente todos los sonidos del entorno. Hace un muy buen trabajo, pero sigue estando dentro de una categoría de precio accesible.
Y justamente ahí está una de sus mayores virtudes.
Veredicto Bandoleras
Los Klip Xtreme EdgeBuds Ultra no buscan impresionar con promesas imposibles ni competir con modelos que cuestan varias veces más.
Lo que hacen es mucho más simple: ofrecer una experiencia cómoda, funcional y efectiva para quienes vivimos conectadas, en movimiento y rodeadas de ruido.
Después de probarlos durante varios días, me quedó una sensación bastante clara: no hacen desaparecer Santiago, pero sí consiguen que la ciudad baje el volumen. Y a veces, eso es exactamente lo que necesitamos.
Valor: desde $33.990



