En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se conmemora a partir de 1 de agosto, Ximena Morales, matrona y consultora en lactancia de Clínica Bupa Santiago, nos deja recomendaciones para hacer que la lactancia sea lo más ameno posible; explica la importancia de aclarar dudas e inseguridades con una persona actualizada en el tema, para que este proceso se desarrolle fluida y satisfactoriamente.

Son múltiples los beneficios que aporta la lactancia materna, tanto para el recién nacido como para la mamá. Sin embargo, no siempre se da de forma fácil, pudiendo surgir dificultades. “Son muchos los factores que influyen a la hora de lograr una lactancia placentera. La forma de nacer, los primeros minutos de contacto piel con piel y el empoderamiento que tenga la mamá respecto de su cuerpo, impactan en cómo se desarrollará el proceso de amamantar. Con este foco, nuestro equipo en Clínica Bupa Santiago promueve experiencias de parto con el mínimo de intervenciones y favoreciendo el contacto con el recién nacido, de manera de propiciar la lactancia precoz”, sostieneXimena Morales, matrona, certificada como consultora internacional en lactancia materna.

Estrategias para afrontar dificultades

Las mamás pueden enfrentar diversas complicaciones al iniciar su lactancia. “Cuando hay dificultades con la lactancia materna, ya sea dolor o heridas, patologías de base del recién nacido o de la madre, separación por causa médica, u otras. Según la matrona, lo ideal es poder contener y resolver las dudas, mitos, frustraciones o situaciones que acongojen a las familias. “Pese a que conocemos los beneficios infinitos de la lactancia materna, el equipo del bloque gineco-obstétrico-neonatal debe estar alineado para tomar en cuenta los deseos y necesidades de la madre y familia respecto a la alimentación de su bebé, siempre con base a la información continua, actualizada y basada en la evidencia, para que pueda decidir, sin ser juzgada por sus requerimientos”, añade. 

La importancia de las redes de apoyo

“La lactancia no se debe vivir sola, las redes de apoyo son cruciales. En esta Semana Mundial de la Lactancia, invito a las mamás a preguntar, averiguar, a no quedarse con indicaciones obsoletas y, sobre todo, con prejuicios. No tengan miedo a pedir ayuda; no es necesario tener dificultades inmensas para requerir acompañamiento, las inseguridades y dudas son más que suficientes para necesitar a alguien actualizado que oriente y aclare el proceso completo”.